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LA RECUPERACIÓN DEL RÍO BOGOTÁ: META AMBIENTAL

  

rio-botaEl río Bogotá es una de las fuentes hídricas con mayor contaminación en Latino américa

 

Víctor Hugo Lucero Montenegro

Joaquín Vengoechea Pineda

Primicia

 

Recuperar el río Bogotá es una de las metas ambientales que se ha propuesto la Corporación Autónoma Regional ─CAR─, con la dirección del abogado Alfred Ignacio Ballesteros, quien determinó empezar la ejecución de los trabajos y salir de los múltiples estudios que  han realizado  diversas Administraciones.

«La tarea de recuperar el río insignia de la capital de la República ya empezó», afirmó Alfred Ignacio Ballesteros en reportaje concedido a Primicia en los siguientes términos:

¿Cómo van las obras de recuperación del río Bogotá?

─ Llevamos quince kilómetros intervenidos, ampliamos el cauce del río Bogotá; dragamos y estamos construyendo taludes marginales; compramos los predios de la zona de ronda del río y vamos a construir un parque ecológico lineal en todo ese cuerpo de agua. Ya tenemos, prácticamente, la lista de elegibles para el proyecto de Petar Salitre, que es la utilización de la única planta de tratamiento de aguas residuales que tiene Bogotá.

¿Podrán transformar el color del río, y acabar con el olor que afecta a la comunidad?

─ Eso va a hacer que en cinco años la gente no vea ese color ni perciba ese olor, digamos que el agua que tiene contaminado el río hasta Soacha por lo menos, ahora va a ver agua transparente, porque estamos descontaminándolo hasta aquí.

¿Cómo se llegó a tomar estas decisiones?

─ Son decisiones que hemos tenido que tomar, digamos que con voluntad; obviamente, sin dejar de contar con los estudios técnicos, pero sin exagerar tampoco con tales estudios.

8Recuperar el río Bogotá es una de las metas ambientales que se ha propuesto la Corporación Autónoma Regional CAR, bajo la dirección del abogado Alfred Ignacio Ballesteros.

 

 A propósito de estudios, ¿cuáles se han hecho sobre la recuperación del río Bogotá?

Pude encontrar estudios de 1976. Yo no nacía aún y ya la ciudad hablaba de la necesidad de hacer una adecuación hidráulica en el río Bogotá; y cada vez que llegaba una Administración de la CAR decía, bueno, pero hay que hacer una  modelación del río, hay que hacer la batimetría; y hay que hacer la topografía; y hay que hacer el inventario de la biodiversidad y de la fauna y de la flora. Entonces, tardaban tres años haciendo los estudios de tal forma que la Administración terminaba, pero los estudios aún no; y el nuevo administrador que llegaba decía: pero es que los estudios tienen cuatro años, ya esos estudios no son válidos para la toma de decisiones, hay que hacer otros estudios. Y toda la vida fue así frente a muchos problemas.

Explíquenos sobre el megaproyecto tan ambicioso de recuperar el río Bogotá.

─ Sin lugar a dudas, el megaproyecto de recuperación del río Bogotá es el más importante que tenemos hoy en la Corporación. Es un proyecto que tiene una inversión que supera los quinientos millones de dólares y que está compuesto por dos grandes aristas: la primera, la recuperación ambiental del río, que implica, lógicamente, su descontaminación; para ello, estamos ya en el proceso de precalificación, acompañados del Banco Mundial; pretendemos, en el año 2014, adjudicar ya una licitación pública internacional que va a tener un costo cercano a cuatrocientos millones de dólares y cuyo resultado va a ser optimizar y ampliar la  planta de tratamiento de aguas residuales del Salitre.

¿Cuál es el componente para evitar en el futuro las inundaciones cuando se desborda el río Bogotá?

─ El componente del proyecto tiene que ver con la adecuación hidráulica del río, y  proteger a todos los habitantes del Distrito y de los municipios de la cuenca media, especialmente, de ese riesgo de inundaciones que ya tuvimos que sufrir y padecer en la ola invernal de los años 2010 y 2011. ¿Qué estamos haciendo allí? Ya se contrató, y estamos en su ejecución en la primera fase en un sector que va desde Soacha hasta la calle 13, la segunda fase irá de la calle 13 a la vía Suba Cota o sector conocido como Puente de la Virgen.

¿Ya están dragando el río?

─ Estamos dragando el río en algunos sitios, en profundidades de hasta ocho metros; estamos ampliando el cauce del río, que hoy tiene un promedio de hasta treinta metros; lo estamos llevando a sesenta metros para darle una mayor capacidad hidráulica, una mayor capacidad de transporte de recurso hídrico en época de exceso de caudales.

¿También están construyendo jarillones?

─ Estamos construyendo unos taludes marginales o jarillones, con dimensiones y con estudios de periodos de retorno de más de cien años. Es decir, que si el histórico de lluvias de los últimos cien años no es superado no tendría por qué haber una nueva inundación en la cuenca media con estas obras. Estos jarillones  tienen en promedio dieciséis metros de ancho en su base, cuatro metros en su corona, 3.5 mts de altura; y algo muy hermoso es que estamos construyendo un parque ecológico lineal en toda la ribera del río.

Para realizar estas ambiciosas obras ¿es necesaria la adquisición de predios, y cómo avanza ese asunto?

─ La CAR compró los predios de las zonas de ronda, se va a construir allí un parque con senderos peatonales, con ciclorrutas, con parques infantiles, para que los ciudadanos puedan ir a disfrutar del río. Una vez se culmine esta obra de descontaminación, será un río sin malos olores.

¿Cuáles serán las obras complementarias de la recuperación del río Bogotá?

─ Aspiramos a tener un río de agua pura, adonde la gente podrá salir a recrearse pasivamente y a conocer la naturaleza. Vamos a plantar más de cuatrocientas cincuenta mil especies nativas en ese recorrido, y a construir unos parques de agua en los meandros, porque esas zonas de meandros y «madres viejas» se han adquirido para que el río también tenga sus zonas naturales de descanso; y para que en épocas de creciente, el río pueda llegar allí e inundar donde tiene que inundar, sin generar presiones en los jarillones en otros sectores poniendo en riesgo la vida y las viviendas de las personas que están en la cuenca media.

¿Cree que si logran la meta de recuperar el río Bogotá seguramente pasarán ustedes a la historia de la región?

─ Lo del río Bogotá no nos lo inventamos nosotros. Desde el año setenta  se  habla  de la necesidad de hacer la adecuación hidráulica del río Bogotá. Lo de la Petar Salitre se  ventila desde cuando se construyó la primera fase, en la década de los 90 ; nosotros, simplemente, estamos diciendo que ya es hora de tomar decisiones de fondo y de dar soluciones, eso quizás ha marcado la diferencia: el querer intervenir de manera inmediata con eficiencia y con efectividad frente a los principales problemas ambientales del territorio.

Es bueno dar a conocer las obras que se están ejecutando…

─ Totalmente de acuerdo. Hay que darlas a conocer en espacios como este que ustedes nos brindan hoy, en la posibilidad de que la comunidad sepa lo que estamos haciendo; porque, a veces, el gran problema que tenemos las Corporaciones Autónomas Regionales es que ejecutamos, hacemos, pero como no se muestra. Utilizando un adagio popular «si el huevo no se cacarea es como si no se hubiera puesto».

También se habla sobre la recuperación de la laguna de Fúquene. ¿Está en proyecto hacerlo?

─ La laguna de Fúquene es otro recurso hídrico que está sobre lo diagnosticado, tiene estudios desde hace treinta años. Cada vez que llega una Administración se hacen más  y más estudios; ya queremos hechos concretos. En la recuperación de la laguna de Fúquene, adquirimos un banco de maquinaria propio; la CAR no tenía maquinaria, hemos adquirido un banco de más de diez máquinas anfibias, retroexcavadoras y volquetas que nos va a permitir empezar a recuperar el espejo de agua y empezar a dragar este cuerpo lagunar tan importante para la provincia de Ubaté.

rio bogota Hasta hace 10 años atrás el río Bogotá fue utilizado para la recreación de los cundinamarqueses