Opinión

NOTA EDITORIAL: LA MUJER Y LA MARCHA

 

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«La mujer es la compañera del hombre, dotada con la misma capacidad menta.
Si por fuerza se entiende poder moral, entonces la mujer es infinitamente superior al hombre. Si la no violencia es la ley de nuestro ser, el futuro está con las mujeres». (Mahatma Gandhi).

El ‘Día internacional de la mujer’ se celebró en muchos países. Cuando las mujeres de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas, se unen para celebrar su día pueden contemplar una tradición de no menos de noventa años de lucha en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.

La idea de un ‘Día internacional de la mujer’ surgió al final del siglo XIX, que fue, en el mundo industrializado, un período de expansión y turbulencia, crecimiento fulgurante de la población e ideologías radicales.

Colombia se engalanó con la celebración del ‘Día de la mujer’, como un reconocimiento a ese ser que se ha constituido en eje fundamental de la sociedad y la familia. En Bogotá varios actos académicos, sociales y culturales se cumplieron en las diversas localidades. 

LA MARCHA

La marcha por la vida,  iniciativa liderada por  el profesor Antanas Mockus, se desarrolló de manera organizada y con la participación de los diferentes sectores de la comunidad. El desfile se inició en diferentes sitios de la ciudad, y concluyó con un acto masivo en la Plaza de Bolívar.

Llamó la atención el hecho de que  organizaciones de izquierda, de derecha y de centro compartieran la marcha, que tenía como fundamento recordarles a los agentes  de la violencia  que la vida es sagrada y está por encima de todas las circunstancias.

La marcha contó con la participación de sindicalistas, ejecutivos del sector público y privado, además de blancos, negros, mestizos, indígenas, católicos, protestantes ¡y hasta musulmanes! La Fuerza Pública no tuvo mayor participación, debido a que la organización de la marcha  se cumplió en forma pacífica.

Los jóvenes constituyeron una fuerza importante, y  marchó en reclamo  de la paz; y expresó  la necesidad de buscar los caminos del desarrollo y del progreso para que las nuevas generaciones puedan contar con un país que permita las oportunidades para todos.

Organizadores destacaron el comportamiento de la ciudadanía, y señalaron que la marcha fue uno de los pasos fundamentales que se están dando para la reconciliación de los colombianos.

Manifestantes reclamaron de los protagonistas  del enfrentamiento armado  cesar el fuego para firmar la paz, y que así se logre  cristalizar el anhelo de todos los colombianos, pues desde hace más de medio siglo son víctimas de la violencia, que se ha enraizado  en las diferentes regiones colombianas.

En consecuencia, las dos celebraciones de ayer: el ‘Día de la mujer’ y la ‘Marcha por la vida’, son una clara demostración de lo que anhela el pueblo colombiano. Quienes pronosticaron  el fracaso del pronunciamiento ciudadano hoy deben estar analizando que sus llamados a la guerra y en contra de la paz no tienen acogida. ¡Están derrotados desde su concepción mental!