Opinión

¿ES EL FRACKING LA SOLUCIÓN PARA COMBATIR LA CRISIS ECONÓMICA?

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Mauricio Aguilar

Columnista Invitado

Primicia Diario

De acuerdo a las últimas declaraciones del nuevo presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry en las que menciona la actual situación por la que atraviesa la empresa, dice: «no se pueden dar el lujo de no hacer fracking», justificando su declaración en que «al no usar una tecnología, se está diciendo que se va a dejar petróleo en el subsuelo y esto es algo que no se puede desaprovechar».

Es alarmante que nuevamente se contemple la utilización del fracking en Colombia para la extracción de petróleo sin la existencia de estudios acordes a las condiciones geológicas del país, los cuales deben están sustentados de forma previa en escala adecuada, con el cubrimiento requerido y debidamente actualizados, como lo plantea la Contraloría General de la Nación.

De igual manera, ésta entidad ha declarado que no se ha atendido el principio de precaución y falta adoptar determinaciones que permitan prevenir o evitar efectos negativos sobre los recursos naturales y la salud pública. También señaló, que el deterioro de la calidad de las aguas, fuentes de vida para las siguientes generaciones, es un riesgo que ha llevado a la prohibición o restricción de las actividades de explotación de hidrocarburos no convencionales alrededor del mundo.

En este nuevo pronunciamiento, el organismo de control es claro en señalar que la apuesta en Colombia de esta actividad falta a principios constitucionales como los de prevención y precaución, de igual manera va en contra del desarrollo de un ambiente sano y de garantizar la calidad de vida de los colombianos.

A nivel mundial, es importante mencionar que el fracking ha sido prohibido en países como Francia, Bulgaria, Rumania, República Checa y Australia, al comprobarse varios efectos negativos en materia ambiental.

Es por esto, que preocupa que en Colombia por el afán de mejorar la operación de Ecopetrol ante la eventual crisis petrolera que atraviesa nuestra economía, se llegue a tomar decisiones con el sustento que es una tecnología que no se debe desaprovechar sin tener en cuenta las condiciones geológicas del país, siendo Colombia una de las tres zonas de mayor sismicidad en el mundo, después de Afganistán y Siberia.
Ahora bien, según el índice de la Lista Roja de La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza UICN – organización internacional que evalúa el desempeño de las naciones y las regiones en el cumplimiento de sus responsabilidades con la biodiversidad global – países como Australia, China, Colombia, Ecuador, Indonesia, Malasia, México y Estados Unidos son los responsables de más de la mitad del deterioro global.

Debe reconocer el Estado que en los últimos años la calidad ambiental en Colombia ha desmejorado a un ritmo constante y sin precedentes, lo cual ha llevado a una crisis ambiental caracterizada por una alta deforestación, contaminación hídrica, alteraciones de ecosistemas, y afectación en la calidad del aire en grandes ciudades como Bogotá, Barranquilla, Cali, Medellín y ciudades intermedias como Sogamoso que superan los niveles aceptados de contaminación.

Teniendo en cuenta la crítica situación ambiental del país, si le sumamos le explotación de esta controvertida práctica del fracking, le pregunto al doctor Juan Carlos Echeverry ¿cuáles son los costos que contempla reducir? ¿En dónde deja los costos económicos, ambientales y sociales? ¿Sabe cuánto le costaría al país reparar los daños ante eventuales sismos? ¿Ha contemplado que sus futuras generaciones queden sin recursos naturales?