Los agroquímicos son peligrosos para la salud y el ambiente, pero mal manejados lo son aún más, y que mientras tengamos un ecosistema en desequilibrio, como el que nos tocó a los de mi generación, es muy peligroso también
Germán Orozco González
Ingeniero Agrónomo
El glifosato, herbicida ampliamente conocido y utilizado en los diferentes cultivos en el mundo, se encuentra en el ojo del Huracán.
Parto del principio, de que fue la famosa “revolución verde” la que nos incitó a la utilización de los agroquímicos, que mucho daño le han causado a la humanidad y al ambiente, sólo con el propósito de aumentar la productividad, porque no iban a alcanzar los alimentos que se producían, debido al crecimiento acelerado de la población.
Pero bueno, como dicen “cuando el ojo está afuera no hay Santa Lucia que valga”.
Se trata de hacer uso racional, oportuno y adecuado de estos químicos, pues si no tomamos las medidas de precaución para evitar el contacto directo de humanos y animales con ellos, y no manejamos los residuos y envases, agrandaremos el problema.
La forma de destruir, o mejor, acabar la coca y otros cultivos ilícitos, no es aplicando glifosato por vía aérea para evitar las minas quiebra patas y otra serie- de medidas tomadas, para evitar su destrucción, por quienes los cultivan.
Un campesino que tenga comodidades y buenos ingresos provenientes de sus actividades lícitas, no necesita dedicarse a ninguna labor por fuera de la ley. Pero, tristemente las políticas agropecuarias de nuestro país no son coherentes de un gobierno a otro, ni siquiera en el mismo gobierno; todo es a corto plazo, según la vocación que tenga el Ministro de Agricultura de turno.
Entonces, que se prohíban las aplicaciones aéreas de glifosato está muy bien, aunque ese anuncio no es nuevo, ya que por disposición del ICA nunca han sido permitidas; lo que pasa es que se ha violado la ley.
¿ El Glifosato es cancerígeno?: está en estudio y es considerado en el grupo 2A (evidencias limitadas que puede ser cancerígeno), según IARC (Agencia Internacional de la ONU para Investigaciones del cáncer).
En ese orden de ideas, puede llegar el día en que se compruebe su efecto cancerígeno, pero lo cierto del caso es que por encima del glifosato, en cuanto al riesgo de contraer cáncer, hay más de 20 agroquímicos y aditivos utilizados en productos alimenticios, lo que quiere decir que con ésta gran noticia no estamos liberando al mundo del cáncer; hay un sinnúmero de productos químicos, alimenticios y no alimenticios, con alto riesgo.
Escuché al actual Ministro de Agricultura, anunciar que ésta medida puede llegar a ser extensiva a los cultivos lícitos; esto dejaría sin pie a la tecnología de organismos genéticamente modificados, basados en dicho producto; debería el mismo Señor Ministro, establecer una serie de alternativas más amigables con el ambiente, que reemplacen el uso de éste producto y no ser tan facilista limitándose a emitir un nuevo decreto que nos deje sin herramientas a quienes tenemos que manejar los problemas fitosanitarios. en el Campo
No es el glifosato la única solución para el control de malezas en algodón, maíz y soya, pero sì ha permitido bajar los costos en éste rubro, como también, se ha protegido el suelo con la disminución importante del uso de otros herbicidas pre-emergentes.
Finalmente, para no generar malas interpretaciones, como las que ya existen en torno al tema del glifosato, sólo quiero decir, que todos los agroquímicos son peligrosos para la salud y el ambiente, pero mal manejados lo son aún más, y que mientras tengamos un ecosistema en desequilibrio, como el que nos tocó a los de mi generación, es muy peligroso también, cambiar tecnologías por decreto, máxime cuando no se han desarrollado manejos sostenibles, que a pesar de que se conocen, no se aplican, por muchos factores que son otro tema a tratar.