Es cierto, la archivística es más que el trabajo operativo de organizar papeles, definir instrumentos de control archivístico e implementar tecnologías que lleven a las oficinas al Cero Papel.
Sergio Gómez Flórez
Profesional Sistemas de Información, Bibliotecología y Archivista
Coordinador Comisión de Comunicaciones Sociedad Colombiana de Archivistas
Hablo desde mi experiencia cuando digo que, como muchos, hace unos años no conocía de la Sociedad Colombiana de Archivistas. Fue hasta hace un par de años cuando empecé a saber de ellos, del primero, conocí por cuenta de los cursos que aún se ofertan como una apuesta de actualización permanente para los archivistas Colombianos. Pero mi desdén no llegaba más allá y no me culpo, veía la archivística como un medio para lograr determinados objetivos, entre ellos, tener un mayor bienestar económico.
Conforme transcurrieron los años descubrí un par de cosas: 1. Que la SCA era más que una entidad enfocada en ofrecer cursos y 2. Que la archivística es más que una profesión que sirve como medio para lograr una determinada estabilidad económica. También descubrí algo que hoy – y desde hace más de dos años – me tiene participando activamente en el fortalecimiento gremial, y es que esta profesión tiene un alto impacto social, político y económico, pero que no ha recibido dicho reconocimiento a causa de la falta de unificación gremial.
Es cierto, la archivística es más que el trabajo operativo de organizar papeles, definir instrumentos de control archivístico e implementar tecnologías que lleven a las oficinas al Cero Papel. La archivística es más que eso y de ahí que sea considerada ciencia por muchos estudiosos del asunto (aunque hay quienes dicen que es más una técnica…) y es ahí, donde como profesionales nos hemos quedado cortos en mostrar un poco más el potencial y la importancia de la misma.
Se han hecho esfuerzos, y la existencia de los gremios, de la ley 1409 de 2010 y de la reciente normatividad en la materia, son pruebas de dichos esfuerzos, pero vale la pena mencionar que el camino por recorrer es aún muy largo y que nos hace falta cohesión profesional para que la sociedad deje de vernos como la profesión encargada de la administración de papeles.
En este sentido el llamado es para todos los archivistas en los diferentes niveles de formación – y a los profesionales de otras áreas del conocimiento que tienen desdén por los archivos – para que entre todos ayudemos a fortalecer este gremio y con ellos buscar el reconocimiento que se nos adeuda, sin dejar de lado, claro, el trabajo unificado para la definición de políticas orientadas a la preservación del patrimonio Documental de la nación.
Ver a los gremios desde sus distintos canales de comunicación es una tarea sencilla, pues basta con hacer una solicitud o exigir determinados temas y con eso nos conformamos, yo lo veía así hace años. Lo cierto es que lo que se orquesta tras bambalinas es un trabajo de profesionales que de forma voluntaria hacen un sacrificio adicional para dedicarle tiempo al gremio y hacer el trabajo que se requiere para mantener a flote una agremiación, que aunque pequeña, demanda responsabilidades.
Como digo, el trabajo por hacer es mucho. Todo el tiempo hay algo para hacer en pro del gremio, y es que nuestro trabajo, más allá de organizar cursos y conversatorios, es garantizar el fortalecimiento gremial y promulgar la archivística como una profesión importante. No es menos que eso, no podría serlo.
Escribo estas líneas, esperando que quienes me lean entiendan que el gremio de archivistas no está conformado por la media docena de profesionales que fuimos elegidos en las respectivas Juntas Directivas. Los gremios están conformados por y para todos y cada uno de ustedes.
El llamado es, no solo para que se afilien, sino para que hagan parte activa de este cambio que se está gestando, para que trabajen con nosotros y apoyen la consolidación gremial, que tan necesaria resulta en tiempos de la sociedad de la información y el conocimiento en los que la gestión documental se está consolidando como una necesidad tangible en todas las organizaciones.
El llamado es para que participen activamente, para que trabajemos de manera unificada en pro de lo que hacemos, en defensa de nuestros derechos y en beneficio colectivo.
Todo el tiempo hay algo para hacer en pro del gremio, y es que nuestro trabajo, más allá de organizar cursos y conversatorios, es garantizar el fortalecimiento gremial y promulgar la archivística como una profesión importante. No es menos que eso, no podría serlo.
