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La artritis reumatoide: CADA VEZ MÁS FRECUENTE EN MUJERES DE 30 AÑOS

artritis reumatoideCasi un 50% de los casos son producto de la herencia, pero existen algunos factores de riesgo como el tabaquismo y, en el caso de las mujeres, el no haber tenido hijos.

 

Orbedatos

Agencia de Noticias

 Las mujeres suelen bromear acerca de que, a diferencia de los hombres, a ellas les toca lidiar con su propio cuerpo a lo largo de la vida: la menstruación primero, luego el embarazo y finalmente, la menopausia.Las estadísticas nos demuestran que hay otra condición que resulta mayoritariamente femenina: la artritis reumatoide.

En algunos grupos poblacionales de América Latina, por cada hombre que padece de artritis reumatoide hay seis mujeres que sobrellevan la enfermedad. La proporción mundial, sin embargo, es de tres mujeres por cada hombre. El Grupo Latinoamericano de Estudio de la Artritis Reumatoide (Gladar, 2012) halló que la población mestiza del subcontinente es la más propensa a adquirirla, seguida de los caucásicos y afrolatinos.

En Colombia alrededor del 1% de la población tiene artritis reumatoide”, aseguró el doctor Carlo Vinicio Caballero Uribe, médico internista, reumatólogo y presidente electo de la Liga Panamericana de las Asociaciones de Reumatología – PANLAR y agregó que “aunque en el mundo la población con más riesgo de desarrollar esta enfermedad son las mujeres  entre los 40 y los 50 años, en la Latinoamérica es cada día más frecuente en mujeres de 30 años.”.

¿Qué es la artritis reumatoide? 

Se trata de una enfermedad autoinmune, es decir que se genera porque el sistema inmunitario deja de reconocer sus propios tejidos u órganos y crea anticuerpos, produciendo así una reacción que los ataca. En el caso de la artritis reumatoide, la reacción va acompañada de inflamación en el revestimiento de las articulaciones.

Esta inflamación hace que la articulación se deforme y se sienta dolor y reducción en el rango de movimientos. Es más común que afecte las pequeñas articulaciones de manos y pies, aunque también ocasiona daños en muñecas, codos, rodillas, tobillos y hombros. Algunos síntomas típicos incluyen rigidez corporal matutina que dura más de una hora y resequedad en boca y ojos.

Si bien hay un importante componente genético en este mal, pues casi un 50% de los casos son producto de la herencia, existen algunos factores de riesgo como el tabaquismo y, en el caso de las mujeres, el no haber tenido hijos.

Puede generar incapacidad física 

La artritis reumatoide, si no es diagnosticada a tiempo, puede destruir permanentemente las articulaciones, inflamar el corazón y los vasos sanguíneos y lesionar cartílagos, huesos, tendones y ligamentos de las articulaciones, por lo cual los pacientes sin tratamiento ven disminuida su esperanza de vida entre 3 y 15 años. Puede llevar al paciente a la invalidez total en un lapso de diez años.

La enfermedad trae consigo un alto costo emocional y económico. La discapacidad laboral obliga al retiro temprano: “solo en los primeros diez años después del diagnóstico, entre el 26 y 60% de los afectados se ven obligados a abandonar el trabajo, dejando como consecuencia disminución del los ingresos, aumento de los gastos médicos y desarrollo de depresión”, explicó el doctor Caballero.

¿Cómo evitar que avance la enfermedad? 

No hay cura para la artritis reumatoide. La terapia habitual se dirige a aliviar los síntomas, en especial el dolor y la inflamación.

La investigación sobre la artritis reumatoide ha dado lugar a un nuevo y más efectivo tratamiento con los llamados medicamentos biológicos, aplicables para ésta y otras enfermedades autoinmunes como la artritis psoriásica y la espondilitis anquilosante. Se trata de una innovadora terapia que detiene sustancialmente el daño degenerativo (con lo cual disminuye la incapacidad del paciente), y actúa más rápidamente aliviando el dolor, la hinchazón y la rigidez. Se aplica una vez al mes por inyección subcutánea que administra el propio paciente, con supresión del médico.

ArtritisNo hay cura para la artritis reumatoide. La terapia habitual se dirige a aliviar los síntomas, en especial el dolor y la inflamación.