Opinión

DÉMOSLE UNA OPORTUNIDAD A LA PAZ

juan carlos123“Démosle una oportunidad a la paz”, la frase del jurista Juan Carlos Henao.

 

 

 

 

 

romero columnista

 

Jeisson Romero Infante

@Jei_Infante

Columnista

 

 

 

En días pasados, veía la entrevista que le hacía Yamid Amat, en su programa Pregunta Yamid al Representante del Gobierno para la Justicia Transicional Juan Carlos Henao. Entre los ires y venires de la entrevista, hubo una frase del ex magistrado Henao que me hizo reflexionar un poco más acerca de los diálogos de paz de La Habana con las FARC, la frase fue más o menos como “démosle una oportunidad a la paz”.

A partir de esas elucubraciones, recordé que el día en que visité la FILBO con una amiga, justamente el mismo día en que el Youtuber chileno colapsó ese evento; habíamos tenido un encuentro con una mujer, periodista de la Feria del Libro. Fue uno de esos encuentros mágicos, que al principio pensamos que son casualidad porque no le encontramos respuesta. La situación fue que por esos avatares de la vida, resultamos compartiendo una pequeña mesa y unas onces; éramos mi amiga, la periodista y yo. La conversación giró en torno a varios temas: literatura, Svetlana Alexiévich la Nobel de Literatura, la charla de Fernando Vallejo, arquitectura y, por supuesto, los diálogos de La Habana y el llamado posconflicto.

Esta periodista nos hizo reflexionar, a mi amiga y a mí, acerca de por qué si estamos hablando de paz y reconciliación las únicas noticias que vemos y leemos son acerca de muerte, desolación y desesperanza. Por supuesto que no se puede opinar acerca de lo que han acordado Gobierno y FARC en la mesa por cuanto no es de público conocimiento. Pero sobre lo que sí se puede opinar es sobre sobre algunos hechos, mirados objetivamente. Por ejemplo, el número de soldados muertos en combate para el 2010 fue 487 mientras que para el 2014 fue de 196. Si a eso le sumamos los datos entregados por el CERAC (Centro de Recursos Para el Análisis de Conflictos 2016) en donde se comparan unas variables en el periodo de desescalamiento y en los que no hubo cese unilateral de las FARC. Se evidencia una disminución de cifras, como por ejemplo: las acciones de las FARC en un 98 %, los combates Fuerza Pública –FARC en un 90 %, las muertes de civiles en un 98 % y las muertes de combatientes que tuvieron una disminución del 92 %.

Estos son solo algunos datos de las cosas positivas que han dejado hasta el momento los diálogos de paz; menos muertes, menos ríos de sangre. Pero en gran medida son hechos que demuestran que ponerle fin a un conflicto de más de 50 años si es posible y que es beneficioso para todos y todas. Con el simple hecho de que haya menos muertes de civiles, soldados y guerrilleros a lo largo y ancho del territorio nacional debe bastarnos para por lo menos apoyar a que se culminen los acuerdos de paz con las FARC y a que se inicie una mesa de diálogo con la guerrilla del ELN. Porque un muerto, sin importar a que bando pertenezca, debe importarnos a todos, porque al final todos somos uno, todos somos lo mismo.