Si vives con la cabeza en las estrellas una de ellas se alojara en tu cerebro.
Armando Martí
Critico de cine
En plena época tecnológica donde nos sentimos atraídos y en constante aprendizaje, vemos que herramientas como el celular y el computador se vuelven indispensables para nuestra comunicación, supliendo en muchos casos la presencia de nuestro ser amado, he encontrado algo curioso en el desarrollo de este film, su director Giuseppe Tornatore recordado por películas como Cinema Paradiso (1987) y La migliore offerta (2013), Logra trasmitir ese drama realista que nos hace sentir melancolía, tristeza y pasión e incluso lleva al espectador a comprender la posibilidad del amor entre un hombre mayor con un joven universitaria, elimina todos los estereotipos creados por la sociedad, ese amor transparente y dulce como el de dos niños, nos hace amar la actuación de sus protagonistas Jeremy Irons y Olga kurylenco, nos induce a vivir el contenido amoroso sin querer perder algún detalle de esta historia íntima.
La fotografía tenue con matices nostálgicos en casi todos los planos generales nos induce a ponernos en contacto con nuestra tristeza y a encontrar nuestras propias respuestas interiores a estos sentimientos dando paso a un deseo subconsciente para apoyar y ayudar a la protagonista a encontrar respuestas, su contenido es claro, la joven Anny superar su culpa (Su papa muere en un accidente de tránsito y ella no lo puede ayudar, es muy pequeña) enfrentada por su gran amor y profesor de astrofísica, logra comprender esa etapa de su vida que la ha llevado a ser una actriz de doblajes en películas de acción, donde pone su vida al borde de la muerte, las escenas son tan reales que por instantes los espectadores piensan que ella ha muerto, esa era la intención del director que el público creyera que por momentos ella dejara de existir, esta es una película que no tiene un final pues el amor trascenderá y se mantendrá vivo en cada grabación que ayudara a vencer el vació de la muerte.
¿Qué si recomiendo te amaré eternamente? Claro que si la recomiendo ¡Excelente película!, volvería a verla muchas veces, porque hace vibrar el corazón del público con la fuerza del amor de las películas antiguas, el arte del cine revive las emociones de otros artistas y las asocia con nuestras propias historias logrando que al salir de la función nos conozcamos y tengamos más respuestas interiores resueltas.
