Actualidad, TOP

Crónica: «QUÉDATE EN TU CASA, TÚ QUE PUEDES ,HAZLO POR TI, POR TU FAMILIA»

Nadie en las calles. Se escuchaba también el sonido del viento como una pieza musical interpretada con un violín bien afinado y el canto de unas aves inmensamente bellas.

 

 

 

Texto y fotos

Lázaro David Najarro Pujol

 

Un colega vino a buscarme. Me quedé anonadado al decirme.

 –Te voy a llevar a un sitio que tú no imagina. No verás a nadie en las calles, parques ni jardines. La gente está acatando el aislamiento social y dotada de las tres vacunas contra la Covid-19.

–¿Cuáles vacunas?

–Disciplina, aislamiento social e higiene. Así han detenido la pandemia.

No le respondí y me monté en el auto. Emprendimos un viaje hacia el este por una carretera completamente desierta, sin circulación de vehículos.

El tiempo transcurrido no lo puedo precisar. De pronto me dice.

–Ya entramos al pueblo.

Abro los ojos. No podía creer lo qué estaba observando. Relucía su arquitectura. Los edificios redondos de no más de dos plantas. Todos rodeados de bellos jardines y fuentes de agua alimentadas por un río que parece subterráneo. La vegetación totalmente verde, El cielo con los colores del arco iris.

De los inmuebles se escuchaba música diversa. En un gran parque se encontraban los vehículos ni siquiera los de tracción animal circulaban por las callas.

Solo el viejo automóvil en que llegamos al pueblo ni sabemos como. Nadie en las calles. Se escuchaba también el sonido del viento como una pieza musical interpretada con un violín bien afinado y el canto de unas aves inmensamente bellas. Una temperatura agradable. Busco en el interior del auto la cámara fotográfica para dejar constancia de un lugar único en el mundo o hasta en todo el universo.

 — Y la gente del pueblo donde estará.

–Pero todo está en orden. Las calles limpias, los jardines podados. Las viviendas pintadas, el parque impecable… Nos sentamos en unos bancos redondos. Le paso la mano y ni una pizca de polvo. Alrededor de una hora y nadie aparecía.

Una brisa fuerte arrastra un periódico en el que se puede leer:

Colores del arco iris