¿Por Qué tienen algunos de sus miembros, como sinónimos de ladrones, perezosos, o peor aún, parásitos que no representan a nadie?, ¿Porque invierten grandes sumas de dinero, que van desde 3.000 a 8.000 millones o más, para ser electos, cuando sumado sus salarios anuales en los cuatro años de vigencia, ganan cerca de 1.300 millones de pesos?
Fabio Olmedo Palacio
Colombia es un país unitario y presidencialista, con una de las democracias más sólidas de América latina, basada en el principio de separación de poderes. Actualmente, el congreso de la república, es bicameral, un senado, integrado por 108 congresistas, 100 por circunscripción nacional, 2 por comunidades indígenas, 5 por el proceso de paz y 1 por la oposición. Una cámara compuesta por 172 representantes, distribuidos de la siguiente forma: 161 por circunscripción territorial, 2 por comunidades afro descendientes, 1 indígena, 5 por el proceso de paz y uno por la oposición.
El legislativo, es fundamental en nuestra estructura político administrativa, pues aprueba las leyes que se requieren para regular, o introducir cambios en temas de orden económico, político, social, ambiental y cultural. Además, vigila y ejerce control político a las actividades del presidente y sus ministros, así mismo aprueba o no, los planes de desarrollo, los planes anuales del presupuesto e inversión, la división territorial, la estructura administrativa, otorga indultos y amnistías, revisa el sistema tributario y de seguridad social, en fin, este poder es determinante para que un país como el nuestro, se encamine sin equivocaciones, en la búsqueda del progreso y mejor calidad de vida de sus conciudadanos.
La pregunta que nos hacemos es, ¿Si el congreso desarrolla actividades tan fundamentales para el país, porque desde años atrás, este cuerpo legislativo siempre encabeza las encuestas, como el más corrupto y desprestigiado de todas las instituciones del Estado colombiano?, ¿Por Qué tienen algunos de sus miembros, como sinónimos de ladrones, perezosos, o peor aún, parásitos que no representan a nadie?, ¿Porque invierten grandes sumas de dinero, que van desde 3.000 a 8.000 millones o más, para ser electos, cuando sumado sus salarios anuales en los cuatro años de vigencia, ganan cerca de 1.300 millones de pesos? Hay demasiadas inquietudes que cada cuatro años nos hacemos y no tienen respuesta, a pesar de que en cada legislatura, se presentan iniciativas, exámenes de contrición y propuestas para reformar el congreso y nunca pasa nada. Impulsada por varios miembros del Centro Democrático, fue radicada una propuesta para reducir el congreso ¿Esto es suficiente?, ¿Va a llegar a algún lado?, ¿Tendrá el respaldo del gobierno?. En mi concepto, no basta, si dejamos los 180, o lo reducimos a 120, me parece que no importa la cifra.
En el congreso, existen afortunadamente varios congresistas buenos, de todos los partidos y movimientos políticos, que con su trabajo serio y responsable salvan el legislativo y sacan la cara por él. El éxito de esta actividad, no depende del número de ellos, si no del compromiso que estos tienen con el país. Aquí lo que se requiere, es una profunda y estructural reforma política, que defina por ejemplo, listas cerradas, financiación total del estado, voto obligatorio, la eliminación de la circunscripción nacional que tanta corrupción le ha traído a la política, para que valga la pena meter al país nacional en el debate.
Reducir el número de congresistas aunque es importante, desde el punto de vista fiscal, no soluciona lo que realmente necesitamos, para recuperar lo que fue en otros tiempos, un congreso memorable que construyó páginas importantes de nuestra historia republicana. Le pregunté a un gran amigo congresista, de esos de los que uno se siente orgulloso por la labor de un colega suyo, y la respuesta me dejó mudo, «Fabio no sé quién es, ¿él fue electo para esta legislatura?» ¿Si eso piensa un congresista de un compañero, que dirán los ciudadanos de a pie, los comerciantes, empresarios o el campesino más humilde, del rincón más apartado nuestra geografía nacional. Aunque suene a frase de cajón !Si no es ahora cuando! En este momento histórico, está en manos del ejecutivo y el actual congreso, no ser inferiores al llamado de la democracia
