Prostitutas entre el hambre y el coronavirus: ofrecen servicios sexuales con guantes y tapabocas.
Cristian Galicia
El coronavirus ha tomado desprevenidos a miles de ciudadanos y gobernantes del mundo, quienes paulatinamente han aprendido qué estrategias tomar para mitigar la propagación del virus; sin embargo, en las altas esferas del poder no se centra el mayor impacto de la pandemia. Son las personas históricamente marginadas, a quienes no se les ha garantizado con plenitud sus derechos, las más afectadas ahora mismo.
Habitantes de calle, trabajadoras/es sexuales cisgénero y transgénero, usuarios de sustancias psicoactivas y migrantes son la otra cara de la crisis cuando miramos con detalle y desde un filtro transversal: la vulnerabilidad. Lo que más se destaca en esta situación, por tanto, es la falta de medidas apropiadas para garantizar su seguridad y una vida digna que tome en cuenta sus necesidades primarias como la vivienda, la comida y el acceso a la salud.
De acuerdo con el más reciente censo, realizado por el DANE, hay 13.252 personas en las calles . No obstante, mientras tanto la cuarentena continúa y la emergencia para diversas organizaciones se debe atender ya mismo. Por eso se han dedicado a realizar campañas para ofrecer mercados, subsidios e información valiosa a estas poblaciones vulnerables, pues aseguran que la exigua ayuda del distrito y el Gobierno no cubre las necesidades de todas y todos. Algunas de estas iniciativas nacen de Putamente Poderosas (Medellín), El Derecho a No Obedecer (Bogotá, Cúcuta y Medellín), La Red Comunitaria Trans, Calle 7 Colombia, Garras de Acero y La Casa de lxs Locxs (Bogotá).
Consumidores de sustancias psicoactivas (SPA)
Hablamos Carolina Pinzón, directora de Deliberar, una iniciativa de reducción de riesgos y daños para consumidores de sustancias psicoactivas quien comentó al respecto:
«Las personas consumidoras de sustancias psicoactivas son más vulnerables en este momento de la pandemia, desde muchos factores. Uno de ellos es la posibilidad de que haya desabastecimiento de sustancias y quienes son dependientes tendrán que atravesar por síndrome de abstinencia o ansiedad. También puede ser que por el tema de la cuarentena las personas no tengan la misma libertad de consumir sustancias».
Además de probables pormenores intrafamiliares otra condición que los hace más vulnerables es que las personas que consumen sustancias psicoactivas por vía inhalada, por ejemplo, las personas que fuman tabaco, marihuana, basuco o heroína no tienen su sistema respiratorio al 100% ni en la misma capacidad de responder al virus, además que se les haría muy difícil no consumir en el caso de que estuvieran infectados.
¿Cómo ayudarles?
Carolina Pinzón recomienda la educación como herramienta para «brindar información que ayude a reducir los riegos o probabilidades de contagiarse y también ayudarles con información que les ayude a controlar su consumo para que durante la cuarentena no se incremente».
Trabajadoras/es sexuales
Con la llegada del coronavirus y con la ausencia de una respuesta y de un plan de contingencia que incluyera a las trabajadoras sexuales en esta pandemia por parte del Distrito y el Estado, los y las trabajadores sexuales son directamente afectadas por la crisis sanitaria ya que muchas viven del día a día y no pueden salir a trabajar; por tanto, se han quedado sin un techo donde pasar la cuarentena y han tenido que verse forzadas a habitar la calle. Frente a esta situación Carolina Calle, directora de Calle 7 Colombia, Organización de base comunitaria creada y liderada por trabajadoras/es sexuales nos habló del panorama:
«Los y las trabajadores sexuales de Bogotá estamos desamparados por el Estado, no tienen un plan de contingencia digno para nosotros y las acciones que hacen no dan abasto. Somos trabajadores informales, no tenemos un marco laboral jurídico digno para nuestro trabajo. Debido al coronavirus las cosas se han puesto muy complicadas, hay incluso compañeros que intentan laboral para solventar algo de dinero, arriesgándose. Hay muchos que no tienen dónde quedarse, porque viven en un “pagadiario” y los están sacando»
Y es que, aunque el trabajo sexual es reconocido como un trabajo digno por la Corte Constitucional, todavía esta comunidad no cuenta con las condiciones laborales necesarias para ejercer su trabajo y son constantemente criminalizadas y perseguidas. Además, muchas mujeres transgénero y cisgénero no tienen subsidios económicos y son madres cabezas de hogar. Por eso la Fundación Red Comunitaria Trans se ideó una campaña para ofrecer apoyo y tranquilidad en esta época de crisis a tantas mujeres que lo necesitan, así nos comentó Gina Colmenares (Fantasy), quien lidera la iniciativa en la fundación:
¿Cómo ayudarles?
A la fecha la Red Comunitaria Trans ha entregado por medio de donación privada más 142 subsidios a mujeres trabajadoras sexuales; no obstante, reconocen que las donaciones privadas no lograrán beneficiar a toda la población. Por eso instan a los entes del Estado a actuar lo más pronto posible para garantizar un mínimo vital a trabajadoras/es sexuales y de igual manera invitan a la ciudadanía a colaborar en esta colecta solidaria que llevan a cabo.Calle 7 Colombia Contactarse: 3219553835 y 3227017171.
La pandemia ha alterado drásticamente la forma de vida de centenares de trabajadores sexuales, hombres mujeres que se dedican a esta actividad que normalmente apenas les deja para el sustento diario.
