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En tiempos de pandemia: EL VIRUS DE LAS NOTICIAS

Se dice una cosa en radio, otra diferente en televisión y se repiten más y parecidas o exageradas en las redes sociales, sin contar con las falsas noticias y las notas que causan pánico.

 

 

 

 

 

Pedro Fúquen

En estos momentos inéditos, de confusión y de una inusitada explosión de noticias, nos está afectando el virus de las noticias, qué no se pueden calificar de buenas, malas o falsas, pero que desorientan y que no están mostrando la realidad.

Se dice una cosa en radio, otra diferente en televisión y se repiten más y parecidas o exageradas en las redes sociales, sin contar con las falsas noticias y las notas que causan pánico y que caemos en momentos muy confusos que a mucha gente le causan depresión.

A toda hora encontramos noticias en Facebook, en el Whatsapp versiones, consejas y a veces con vídeos, algunos creíbles. Gente que supuestamente muere en la calle y que nadie los recoge y le endilgan la responsabilidad a todos los actores de la salud pasando por todos que tienen que ver, pero que son indiferentes.

No hemos aprendido a distinguir, entre lo verdadero y la mentira, ni las fake news, que nos están agobiando y nos acosan con rumores que terminan siendo creíbles y que afectan el ánimo de las personas.

«Si ven lo que pasa en el sur, ven como esta Cartagena, y que me dice del Amazonas o San Andrés»«Que ya viene esta semana, la fase equis que es la más grave». «Que los científicos dicen que va a morir mucha gente y que no estamos listos, para la marejada que se nos viene».

Nos crean periodos de pánico y de miedo. No existe una autoridad única, que nos diga con precisión lo que está pasando y como le hacemos frente, con seguridad y con normas que no ofendan la dignidad de las personas.

Las noticias están llegando por cuotas pero no encontramos el análisis, cifras y cifras sueltas, que causan la desconfianza sobre el momento que estamos afrontando.

Por qué no unificar la comunicación y no contaminar el ambiente, con informaciones que hacen daño. Muchos personajes y políticos oportunistas, que opinan de todo, salen en los medios a decir cosas sin razón y a manipular, sobre lo que no conocen y causan mayor confusión, se creen los dueños absolutos de la verdad.

El caso de los médicos y el personal de salud, piden a gritos que les suministren elementos de bioseguridad y nadie responde, solo algunas empresas privadas que han protegido la actividad de los hospitales. El gobierno dice que es la obligación de los hospitales y clínicas, pero ofrecen y finalmente no llegan, o se pierden en la maraña de la burocracia. Este escenario lo aprovechan los periodistas para señalar que faltan elementos en cualquier lugar del país, pero tampoco encuentran eco.

También se dice que las cifras no corresponden, no cuadran, dicen algunos médicos, igual que las pruebas no se saben cómo las recogen o las capturan, como dice el Dane. Clasifican a todos los que mueren del Covid 19 y no se comparan las estadísticas que muestren un manejo diferente de una manera más adecuada.

Que no hay vuelos internacionales, que si hay y hablan los ministros, aclarando que no es así, que es de tal manera. Eso es desinformación y caemos en todo. No hay fuentes creíbles y estamos sometidos a una pulverización de las noticias, cada medio, cada periodista toma lo que encuentra.

No hemos aprendido a distinguir, entre lo verdadero y la mentira, ni las fake news, que nos están agobiando y nos acosan con rumores que terminan siendo creíbles y que afectan el ánimo de las personas.