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En Pandemia: INFORMACIÓN DE COVID-19

Nos colocan como sospechosos en todo momento, las preguntas son realmente agresivas. Ha viajado en las últimas semanas.

 

 

 

Pedro Fuquén

Cuando apareció la plaga moderna, nuestro enemigo universal, cuyo nombre científico que causa la Covid 19, es SARS-CoV-2 que significa «coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo», se convirtió en pandemia.

Primero en China y que los viajeros trajeron a América, como los descubridores en 1492.Nos cambió la vida y comenzó la información, primero tímida y ahora confusa.

Esta información de todas las direcciones nos intimida, a donde explore la red, le van pidiendo información privada y personal, le advierten que son datos superficiales, pero van haciendo un perfil complejo, de gustos, movimientos, hobbies, actividades y pensamientos, tendencias, conexiones, como se dice ahora.

Nos colocan como sospechosos en todo momento, las preguntas son realmente agresivas. Ha viajado en las últimas semanas, y todo cerrado, ha conversado con muchas personas, la lista, y ha tenido cambios en su cuerpo o ha sentido algo diferente a la rutina.

Filas interminables para todo, al banco, al almacén, al supermercado y en todas partes alcohol, antibacteriales, todos efectivos, y la temperatura con pistolas láser, que pueden afectar la visión, si la dirigen mal en la cara.

Siempre los operarios de la pistola tienen guantes y cogen todo lo que puede contaminar y lo anotan en una lista y le piden su nombre, profesión y lo miran de reojo, con perspicacia y desconfianza. No se bañan las manos.

Además lo bombardean, por teléfono fijo y por celular, esta es una obligación de entregar sus datos, por que el gobierno hace una encuesta, para saber cómo organiza el transporte y las ayudas que no llegan a donde están dirigidas.

Cuantas veces sale, a donde va, cuantas veces a la semana. Preguntas y mensajes no solo absurdos, sino sin sentido, peor nos piden datos privados. Ni hablar de la información que piden los bancos, para decir al final, que no es un aspirante elegible al préstamo.

Entonces vienen las contradicciones, su banco, donde tiene su cuenta, «le informa que no estamos solicitando ninguna información por teléfono», tenga cuidado y no comparta sus movimientos, porque puede estar en riesgo. Venga al banco, y no se puede salir. ¡Qué tal!.

Han pensado en la cantidad de cámaras de video que graban nuestros movimientos cada minuto, en nuestras casas, al salir en las esquinas, en los centros comerciales.

Son horas y horas de grabaciones de imágenes nuestras. De la intimidad de las personas, de que hacen a donde van, como es su comportamiento. Nos vigilan constantemente. Hace mucho tiempo perdimos la privacidad.

Sabemos a dónde va a dar esa información y para que la necesitan y quien y que nos van a hacer, si ya tenemos un seguimiento permanente con el celular.

Hagan la prueba, vaya a un sitio y a los minutos le preguntan, usted que ha estado en tal lugar, que opina de la organización del almacén, que le interesó, lo atendieron bien, y rematan, es confidencial y nos someten a interrogatorio.

Nos asustan a toda hora y las noticias de los medios, nos señalan cosas muy complejas de comprender, «por internet vaciaron las cuentas de la alcaldía del municipio tal y se robaron el fin de semana 400 millones de pesos».

Hay palabras reencauchadas o nuevas: webinar, sender, recalcular, exponencial, virtual, teletrabajo, teletodo, rebotar, aplanar la curva, bioseguridad, asintomático, cuarentena de ochenta días, distanciamiento social, pandemia, virus, curva de contagio, plan piloto, ventiladores, subsidios, mascarilla, monogafas, tapabocas N 95, pruebas virales, pruebas moleculares, repotenciar, aislamiento progresivo, inoculo, carga viral, presintomático, y muchas  más.

Los mitos, que las mujeres son inmunes, más que los hombres, que los de tipo sangre 0 positivo, son más resistentes, que las mascotas no contagian, que los abrazos y los besos, son primer contaminante. Que en el piso está el virus, que los plásticos y el papel lo propagan. Que hay que bañarse, para matar el virus con jabón.

Hay bandas, dicen las autoridades, que recorren la ciudad vestidos con la indumentaria de los médicos y del personal de salud llegando a las casas haciendo supuestas encuestas de la pandemia y en realidad entran y asaltan roban.

Las autoridades solo hacen las estadísticas y dan declaraciones de que están protegiendo la ciudad cuando la situación es bien diferente. Será que utilizan la información.

En las actuales circunstancias para comprar algo tenemos que entregar toda la información personal y profesional y nos preguntamos para qué? Nadie dice nada.

Se nos olvida que los chinos, son los amos de la producción y creación de los computadores y que tienen toda la información y piden más.

No comprendo nada de eso, pero si hay algo que no encuadra en la foto y lo mejor es tener cuidado. Por desconfianza y seguridad.

¡Hasta la próxima!