Opinión

Opinión: PAÍS DE CAFRES

PAÍS DE CAFRES

Melanio  Zúñiga

El distinguido y emérito dirigente liberal de origen Tolimense Alfonso Palacios Rudas decía en la década de los 80, cuando el país empezó a ser cooptado por la narcopolítica, que Colombia era un país de cafres, expresión que parodiando traigo a los recuerdos para significar que sólo mentes enfermas pueden causar tanto daño a los cinco jóvenes masacrados en la ciudad de Cali, cuando apenas empezaban a expresar su interés por entender el mundo que rodeaba sus vidas y su entorno; en un país donde se mira con desdén a aquellas personas que por tener la piel más oscura que aquellos que ocultan su origen indio o negro.

La sociedad consideran y tratan a los negros como ciudadanos de quinta categoría, olvidando que la riquezas y poder agenciado a través de medios non sanctos, que utilizan y aplican contra ellos, cual látigo de la época esclavista que les cuesta trabajo entender que se acabó hace 210 años, pende sobre los hombros de una ancestría de afros a los que vejaron y despojaron hasta de su propia identidad.

El liderazgo afro en Colombia viene siendo esquilmado sistemáticamente bajo la mirada indiferente y soslayada de un gobierno que después de dos años no sabe si continuar atendiendo las directrices de su tutor o dedicarse a la búsqueda de solución a los múltiples problemas que aquejan a los colombianos. Más allá de la captura y castigo merecido de los autores del homicidio, urge la necesidad de implementación de políticas, planes y programas que brinden oportunidades a una población expulsada violentamente de sus territorios y que consideran un problema social en las grandes ciudades de esta nación.