Que pena por Colombia, un país bello pero en manos de la corrupción.
Periodista Internacional
Colombia de manera desafortunada se encuentra en manos del narcotráfico y la corrupción. Colombia tienen un cáncer social innato, arraigado que saca a flor de piel la miseria, el hambre y la desesperación por el dinero, ya que ven a la corrupción como una fuente de ingresos de un solo uso, ese cáncer se llama «la ley del más vivo».
Desafortunadamente Colombia es un país prostituido, lleno de corrupción, de mentiras, de bajos instintos, donde no hay conciencia ni remordimientos, donde el sistema judicial no funciona, por lo tanto, no existe justicia, donde con dinero puedes comprar jueces, policías, fiscales y testigos; donde debido a la cultura de desconfianza hay reglamentos estúpidos y retrógrados de no usar el celular en los bancos y tratar a un cliente como un delincuente, mientras que en un país del primer mundo hasta te reciben con una taza de café en su sala de espera.
Colombia el país donde un delincuente común pasa por encima de los derechos humanos y civiles de un ciudadano y el criminal recibe apoyo de organizaciones internacionales abogando por «sus derechos humanos» y el sistema Colombiano lo premia con abogados gratuitos para su defensa, usando el dinero de nuestros impuestos , de la víctima y los familiares de la víctima. Que ironía!
Colombia es el único país, donde un funcionario público te responde «Le voy hacer el favor» o «Le voy a colaborar» cuando no se trata de hacer favores, se trata de que cumplan con su trabajo, ya que por si se les olvida, a ellos se les paga con los impuestos que se recauda de los ciudadanos. Por lo tanto, no es un favor o ayuda, es su deber.
Colombia es el país donde los policías se inventan, sin autorización de sus superiores, batidas, redadas y retenes para extorsionar arbitrariamente a los ciudadanos de bien y así recolectar dinero para su uso personal sobre todo en épocas de fiestas como la navidad o carnavales .
Colombia es un país burocrático, lleno de leyes sin sentido, sumergido en un caos y sin rumbo. Donde se tiene que tener una ley para cada comportamiento de sus ciudadanos, ya que no existe una moral o coincidencia de lo que está correcto o incorrecto y cómo ovejas se les tiene que decir lo que tienen que hacer para que puedan navegar en este mar sin brújula; así les aflora su instinto de sobrevivir aplicando «la ley de más vivo».
Que pena por Colombia, un país bello pero en manos de la corrupción.
Donde su gente no hace ni dice nada y su silencio es cómplice . Lamentablemente su gente no puede ni podrá tener la oportunidad de ver, palpar y aprender lo que es vivir en un país desarrollado, donde si se respetan lo derechos, donde si existen los derechos humanos, los derechos de la naturaleza, donde si hay ley, justicia, honestidad, integridad y solidaridad.
Así Colombia no va a evolucionar ,no va a salir de la miseria, ignorancia y siempre se quedará estancado en la mediocridad. . Los políticos de todo nivel se volvieron unas empresas para apoderarse de lo recursos públicos.
La única forma de combatir la corrupción y a los corruptos es no dejarse comprar su voto. Votar a conciencia, para renovar la clase dirigente corrupta y buscar salir del fango de la miseria a que son sometidos los más pobres.
Colombia merece una mejor suerte. Donde los recursos no se inviertan en la gente y donde se entrega el dinero de todo un pueblo al sector bancario y las empresas de los más grandes empresarios e industriales.
Desafortunadamente Colombia es un país prostituido, lleno de corrupción, de mentiras, de bajos instintos, donde no hay conciencia ni remordimientos.
