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Personaje: CIEN AÑOS DE OTTO MORALES BENÍTEZ

Otto Morales Benítez . Foto Revista Corrientes

 

Político, jurista, académico y periodista

 

Hernán Alejandro Olano García

Se ha dado inicio a la celebración del centenario de un colombiano sin igual, Otto Morales Benítez, quien nació el 7 de agosto de 1920 y falleció el 23 de mayo de 2015.

Cuando yo era niño, a seis casas en línea de la mía, estaba ubicada la vivienda del doctor Javier Ocampo López y, los muchachos de la cuadra en el barrio Belalcázar de Tunja, nos juntábamos para escuchar desde el antejardín a Javier tocando el piano o el clarinete y disfrutar la felicidad de las continuas visitas de su paisano caldense Otto Morales Benítez, quien con su sonora carcajada, matizaba el silencio y la tranquilidad de la ciudad de don Gonzalo Suárez Rendón.

Otto Morales Benítez fue uno de esos liberales queridos, que no tenía la resistencia del sectarismo, pues era admirado por los conservadores por su simpatía y por su humanismo, que lo llevó a publicar casi 200 libros (30 de ellos en coautoría).  Para preservar la memoria de este humanista, fue fundado por Adela Morales Benítez de Look y Olympo Morales Benítez, el Centro Otto Morales Benítez – CENTOTTO, con el fin de estudiar la prolífica obra de su padre y, desde su compromiso con la Academia, presentar, entre otras en la Universidad del Área Andina, la Cátedra Otto Morales, donde se desarrollan planteamientos importantes para el conocimiento y entendimiento de nuestra realidad nacional, social, económica y política. El objetivo principal del centro es tener la información disponible que pueda ser utilizada por quien la requiera para el estudio de los planteamientos centrales de la obra de nuestro personaje.

Recientemente, Jorge Emilio Sierra Montoya, periodista y escritor, así como Miembro de la Academia Colombiana de la Lengua y de la Academia Patriótica Antonio Nariño, presentó su libro: El Gran Otto: Años de formación, publicado precisamente para esta importante fecha conmemorativa.

Allí, el autor manifestó acerca del homenajeado: «El Gran Otto»: Así le decíamos muchos de sus amigos a Otto Morales Benítez, cuya grandeza se manifestaba, más allá de la apariencia física, en su vasta producción literaria, con casi dos centenares de libros sobre múltiples temas, relacionados especialmente con la historia, la literatura y la política. Grande por su amplia trayectoria de hombre público, que en alguna ocasión estuvo ad portas de ocupar la Presidencia de la República; por su condición de ex ministro, académico y jurista de alto vuelo, o por su autoridad moral, la misma que durante largas décadas se destacó en nuestro país, donde siempre le vimos como modelo ejemplar del buen ciudadano, virtuoso y honesto, de conducta intachable, en permanente lucha frontal contra la corrupción”.

Como periodista, dirigió durante cuatro años el Suplemento «Generación», del diario «El Colombiano» de Medellín, en el cual se presentaron los grandes cambios que dieron un giro, en Colombia, a la crítica literaria y al ensayo, insertándolos en una perspectiva pluralista y abierta a los nuevos escritores, siendo desde esas galeras un intérprete de los grandes momentos y fenómenos culturales e históricos de Colombia.

Durante el gobierno de Alberto Lleras Camargo, Morales Benítez fue ministro de Trabajo y de Agricultura y más tarde sería pre candidato presidencial, pero su misma verticalidad lo llevó a renunciar a tal posibilidad. Sin embargo, el título eterno de ex ministro lo adornó hasta sus últimos días. Hoy en día cobra vigencia la re lectura de su libro «Papeles para la Paz», así como el titulado «Teoría y aplicación de las historias locales y regionales», pues Morales analizó las causas de la violencia y participó de la comisión gubernamental para investigar ese fenómeno fratricida en nuestro país.

Otto Morales era el gran promotor de la Teoría del Mestizaje, de la que fue pionero en el continente, que descubrió en Riosucio, reflejado en su piel cobriza, de rasgos indígenas. También fue el más acérrimo defensor del término Indoamérica, que hubiere podido extender más si hubiese llegado a la presidencia de la República, cargo más que merecido, en el cual, seguramente él mismo habría pedido que se le llamara «El presidente mestizo».

«Los colombianos tenemos esa deuda con él al no haberlo elegido presidente», expresó, en la Academia de la Lengua, su amigo del alma, Belisario Betancur, al inaugurar la Sala Otto Morales Benítez en este sagrado recinto de las letras colombianas, en el cual, el humanismo de don Otto le habría permitido reconocer nuestra identidad nacional y nuestros valores ancestrales, los de mestizos.

Otto Morales Benítez, cuya grandeza se manifestaba, más allá de la apariencia física, en su vasta producción literaria, con casi dos centenares de libros sobre múltiples temas, relacionados especialmente con la historia, la literatura y la política.