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Presentan proyecto: RESCATE PUNTADAS ARAHUACAS EN EXPOARTESANÍAS DIGITAL

Mochilas en varios materiales como el fique y la lana de ovejo, diversas puntadas ancestrales, que se habían dejado de tejer en estas comunidades están siendo recuperadas porque este conocimiento se encuentra en peligro si no es transmitido a la próxima generación.

 

 

 

María Camila Zabala Merchán

 En la Tienda Artesanal de Expoartesanías Digital habilitada hasta el 24 de diciembre en  expoartesanías  están disponibles incomparables diseños, con las más variadas mochilas tejidas por las manos de cientos de mujeres pertenecientes a la comunidad Arahuaca, que desde la Sierra Nevada de Santa Marta han creado estos accesorios para que los compradores puedan aportar a la reactivación del sector artesanal con su compra solidaria.

Pero más allá del accesorio también existe una historia detrás de cada pieza y un proceso de preservación de este oficio que ha liderado la asociación Asoarahuacos en conjunto con Artesanías de Colombia  y su Programa de Atención a Población Víctima y Vulnerable (APV) durante este año en medio de las dificultades de conectividad que generó la pandemia.

«Desde este proyecto se definió el rescate de las puntadas que habían dejado de ser utilizadas por estas comunidades de Arahuacos que no habían sido acompañados previamente por Artesanías de Colombia y están muy alejadas de las cabeceras municipales y cascos urbanos y, por ende, de la conectividad. Se destacaron los trabajos con las comunidades del pueblo Arahuaco en Santa Marta, Ciénaga, Fundación y Aracataca. En los retos estuvo la asistencia técnica a distancia y a las comunidades vulnerables que tienen desafíos aún mayores en temas de conectividad y se hicieron los procesos de adaptación teniendo en cuenta estos contextos», explicó la antropóloga y asesora de Artesanías de Colombia, Sara Ferrari.

Este proceso comenzó a partir de una inquietud de la Asociación Asoarahuacos junto a una de sus líderes, Judith Torres, quien desde el corregimiento de Minca, se ha encargado de reunir el trabajo artesanal de cientos de mujeres que tejen en la zona de Fundación, Aracataca, Ciénaga y demás poblaciones del Magdalena, para su venta en línea en esta temporada navideña en medio de la pandemia.

«Este año ha sido desafiante para nosotros porque en medio de la pandemia la materia prima no era fácil de conseguir. Por ejemplo, para hacer las mochilas necesitamos lana de ovejo y esta llega desde el Cesar y no era fácil para traer, sin embargo, sacamos adelante la producción. También tenemos poblados alejados como a tres días a pie que nos comparten sus trabajos», dijo Judith Torres, líder de Asoarahuacos.

Utilizadas para la creación de mochilas en varios materiales como el fique y la lana de ovejo, diversas puntadas ancestrales, que se habían dejado de tejer en estas comunidades están siendo recuperadas porque este conocimiento se encuentra en peligro si no es transmitido a la próxima generación.

«Hemos articulado algunos programas con el gobierno a través de Artesanías de Colombia y algunas otras instituciones en aras de fortalecer el origen, la memoria y los conocimientos ancestrales y tradicionales. Este año nos enfocamos en guiar a las mujeres a afianzar las diferentes puntadas, que en algún momento no hemos utilizado ya, por razones de que sus usos tienen diferentes funciones. Además queremos motivar a las jóvenes a fortalecer la educación propia, para que se lleve de nuevo a la práctica estas puntadas en la cotidianidad», detalló Judith.

Las mujeres Arahuacas transforman el vellón de lana en hilo utilizando el huso y la carrumba, tejen la mochila a mano combinando los colores naturales que la lana ofrece, plasmando los códigos de la naturaleza y la sabiduría con ayuda de la aguja capotera. «La mochila para nosotros es la manifestación de afecto hacia otras personas», señaló Judith.

«Destacamos algunas puntadas que llamamos Bo’o, ama’kunu, tutuunkumunuga, yukurumu tutu, umu tutu, y las puntadas comunes, las que se hacen las mochilas en lana de ovejo. Cabe recordar que todas estas puntadas no son para fines comerciales, por ser de uso interno de la comunidad», explicó Judith.

Todas estas asesorías y acompañamientos fueron brindados por los monitores y formadores de Artesanías de Colombia a través del celular, videollamadas y los chats de  WhatsApp.

 «Este año con el pueblo Arhuaco en cuatro comunidades nos apoyamos en herramientas como las videollamadas y hay otras dos comunidades con las cuáles nos hemos podido comunicar a través de mensajes y con ellos esperamos  a que se reconecten con el proyecto cuando se pueden comunicar o bajar a un lugar donde exista conectividad. Ha sido un proceso lento pero destacamos la flexibilidad con que se ha desarrollado», detalló Ferrari.

«Destacamos algunas puntadas que llamamos Bo’o, ama’kunu, tutuunkumunuga, yukurumu tutu, umu tutu, y las puntadas comunes, las que se hacen las mochilas en lana de ovejo».Mochila-Arahuaca