Familias en Cundinamarca que empiezan a disfrutar de sus viviendas.
Orbedatos
Para reducir el déficit habitacional de la población en situación de pobreza y extrema pobreza, la Secretaría de Hábitat y Vivienda de Cundinamarca adelanta acciones para mejorar la calidad de vida de los hogares más vulnerables de sus 116 municipios, a través de iniciativas como la construcción de vivienda nueva rural y urbana, el mejoramiento de vivienda y el acceso a subsidios para adquisición de vivienda propia.
Una de ellas es el Programa mejoramiento de vivienda urbana y rural que mejora las condiciones de vida de la población vulnerable y Víctimas del Conflicto Armado, VCA. «Adelantamos gestión ante el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio y logramos la asignación de recursos por $5.100 millones para los municipios de Chía, Cajicá y Fusagasugá, y una asignación de recursos del orden municipal por la suma de $4.500 millones para la ejecución de obras de mejoramientos de viviendas urbanas en desarrollo del Programa Casa Digna, Vida Digna», explicó la secretaria de Hábitat y vivienda, Elica Milena Almansa.
En cuanto a la construcción de vivienda urbana y rural, en 2020, con la estrategia «Plan semillero de propietarios», 11.185 hogares fueron beneficiados y se asignaron 396 subsidios de arriendo para familias con ingresos entre 1 y 2 Salarios Mínimos Legales Mensuales Vigentes- SMLMV.
El Programa Vivienda Social para el campo, al que se postularon ocho grupos de municipios para acceder a los recursos del orden nacional y fueron seleccionados los municipios de Beltrán, Pulí, San Juan de Rioseco y Chaguaní, en los que se construirán 200 soluciones de vivienda para población vulnerable con enfoque diferencial. El valor total del proyecto asciende a la suma de $13.026 millones, de los cuales el Gobierno Nacional aportará el 50%, es decir $6.513 millones, y la secretaría de Hábitat y Vivienda $3.257 millones equivalente al 25% del valor total de las viviendas.
