El fracaso anunciado del gobierno en el plan de vacunación.
Antonio Fácula de Paz
No hay razón para que todo el país tenga que esperar los turnos de distribución gratuita de la vacuna, en especial el quinto grupo de 15 a 59 años sin comorbilidades, que está compuesto según MinSalud por 17’500.000 de personas, y que por ser el último, al ritmo actual de vacunación deberá esperar cerca de 3 años.
Es como si fuera obligatorio que todos los niños tuvieran que alimentarse con bienestarina suministrada por el Estado o en el marco del fracasado Plan de Alimentación Escolar (PAE) con conocidos escándalos cíclicos por corrupción, o que todos los estudiantes tuvieran que hacerlo en colegios públicos, cuando es claro que ni en el ámbito de la alimentación, ni en la educación, el Estado ha demostrado altos índices de gestión, responsabilidad y resultados (basta observar el siempre bajo desempeño de los colegios oficiales frente a los privados en las pruebas ICFES de los bachilleres), como tampoco ha ocurrido con el plan de vacunación, pues para solo colocar un ejemplo, en Bogotá, según informaciones oficiales van más de 1600 colados.
Si el objetivo es conseguir que el 70 por ciento esté vacunado para conseguir la inmunidad de rebaño, urge que los privados compren las vacunas y a su vez las vendan, ojalá no tan costosas.
Pfizer inicialmente dijo que cada vacuna valía 3 o 4 euros, pero días más tarde se dijo que a Colombia llegaría a 180.000 pesos. Lo cierto es que aún si las cobran al doble que sería un excelente negocio enriquecedor, son muchas las personas interesadas en salir del tema, como que no tiene sentido tener dinero en el banco ante el riesgo de muerte y es preferible pagar cara la vacuna y poder disfrutar de volver a salir, trabajar en la oficina, viajar, socializar, etc.
Según la experiencia del último mes, Colombia tardaría más de 3 años en la distribución gratuita de la vacuna para 35 millones de colombianos que corresponden al 70% requerido para la inmunidad de rebaño.
No hay riesgo de la escasez de la vacuna con la compra de los privados, pues según se informa, menos de 10 laboratorios que las están produciendo tienen existencias de sobra, al punto que algunos países, en un acto de egoísmo evidente, han comprado muchas más de las requeridas por su población.
No encuentro atinado el llamado turismo de vacuna a países, pues de una parte, sale costosísima la inoculación salvo que se trate de personas que habitualmente deben desplazarse a otras naciones, y de otra, crea límites a quienes por ejemplo carecen de visa, luego si la vacuna adquirida por privados llega pronto al país, no sería necesario emprender tales viajes innecesarios, además que no todos podrán contar con los permisos laborales para desplazarse en dos ocasiones fuera del país en un mes, adicional a guardar la cuarentena exigida por cada Estado para quienes ingresan.
Desde luego, se trata de que empresas privadas serias y consolidadas, como por ejemplo las de Medicina Prepagada, adquieran las vacunas, se cuente con los permisos del INVIMA y se venda a precios, ojalá razonables y vigilados por la Superintendencia de Salud, dentro de la función social de la propiedad. Ganen pero no tanto, ganen pero no estafen.
Qué gobierno se molestaría si ante su incapacidad para alimentar adecuadamente a todos los niños, los particulares deciden ayudar a alimentarlos?
De la misma forma, qué gobierno se molestaría porque ante la incapacidad de vacunar ágil y prontamente a sus habitantes, los particulares lo hagan a su cargo y sin que comporte gastos oficiales?
Si se da vía libre a la compra y distribución de la vacuna por los privados se evita su comercialización en el mercado negro, su contrabando, falsificación, etc.
Según informó El Tiempo la semana pasada, ya el gobierno negoció las vacunas así: Covax para 10’000.000 de personas, Pfizer para 5’000.000, AstraZeneca para 5’000.000, Janssen para 9’000.000, Sinovac para 3’750.000 y Moderna para 5’000.000 de personas.
Informó Revista Semana que el precio global de las vacunas fue de 1.53 billones de pesos, sin dar datos exactos a partir de los acuerdos de confidencialidad, luego es razonable pensar que aún con un incremento por transporte, refrigeración y la ganancia comercial de quienes las importen, no se trata de bienes incomprables y una gran cantidad de la población estará dispuesta a adquirirla aunque sea costosa.
Así como recetar acetaminofen no es exclusivo del Seguro Social, también es necesario que la vacuna contra el Covid sea dispuesta por entidades diversas a las estatales. Ah, y obviamente, ello conlleva en el futuro próximo que también se permita a laboratorios nacionales fabricar la vacuna a partir de las fórmulas y los permisos de sus creadores.
Ahora, no hay razón para autorizar a los privados a adquirir y aplicar las vacunas de manera gratis únicamente a sus empleados y familiares, en primer lugar, porque no hay cómo controlar que en verdad se coloquen a quienes tienen la estricta relación laboral con la empresa (incluye contratistas, provisionales, supernumerarios, miembros de junta directiva, socios, proveedores, etc?).
La segunda, porque no hay cómo establecer quiénes en verdad tienen la calidad de familiares de los empleados (hermano, hijo, padre, primo, primo en segundo y tercer grado, cuñado, concuñado, suegro, consuegro?).
Y la tercera, porque se dejarían por fuera 1.274.178 servidores públicos, según el Departamento de la Función Pública para marzo de 2021, así como sus familiares que se verían obligados a esperar en alta exposición 3 años mientras les toca el turno. También por fuera los trabajadores independientes: Odontólogos, industriales, comerciantes, panaderos, taxistas, constructores, transportadores, abogados litigantes y consultores, profesores, contadores, etc.
Urge que el gobierno deje que los privados ayuden eficazmente en el propósito común de todos, eso no le quitará el mérito de su gestión, pero sí, se conseguirá que terminando antes la vacunación se salven muchas más vidas que haciéndolo lentamente.
Se debe dar luz verde para que los privados inicien sus contactos con los grandes laboratorios para adquirir las vacunas sin tener que luego hacer fila por acercarse tarde, hay que tomar ejemplo de Israel que contactó a los laboratorios de primero y está ad portas de culminar el proceso, recordemos que quien primero se arrodilla primero se confiesa.
