Turistas anglosajones y su respectivo guía se desplazan en bicicleta por el centro de Bogotá. Foto Primicia Diario.
Víctor Hugo Lucero Montenegro
Primicia Diario
La Candelaria, el centro histórico de Bogotá, se ha consolidado como un epicentro turístico a nivel global. Sorprendentemente, y en contra de lo que podría esperarse, el inglés se ha convertido en la lengua predominante para la comunicación, dada la constante afluencia de visitantes de todos los rincones del planeta. Esta realidad se refleja en las cifras de turismo, que muestran un crecimiento sostenido de la presencia de extranjeros en la zona.
La alta demanda ha transformado la dinámica local, y ahora es una norma común reservar con anticipación los alojamientos, que van desde hoteles de cinco estrellas hasta opciones más sencillas.
Legado Histórico
Antes de ser conocida como Bogotá, esta región se llamaba Bacatá en la lengua de sus habitantes originarios, los muiscas y chibchas. Hoy, La Candelaria es el corazón del poder político y cultural de Colombia. Alberga la sede del Gobierno Nacional en la Casa de Nariño, el Palacio Liévano (Alcaldía de Bogotá), el Palacio de Justicia y la sede Arzobispal. Además, es vecina de la sede de la Gran Logia, un lugar donde la masonería promueve la filantropía y el desarrollo humano.
El sector también es un referente educativo y cultural, albergando algunas de las universidades más importantes del país (Los Andes, el Externado, el Rosario, entre otras), así como los principales museos nacionales, como el Museo del Oro, el Museo Botero, y el Centro Cultural Gabriel García Márquez.
Requisito Laboral
El flujo de turistas ha generado una necesidad imperante de profesionales bilingües. Cientos de guías turísticos, que a diario enseñan la historia de Colombia a visitantes sedientos de conocimiento, y trabajadores de hoteles, bares y restaurantes deben hablar, escribir y escuchar inglés a un alto nivel para poder atender la demanda de los viajeros.
Aunque los empresarios y dueños de establecimientos promueven activamente el uso del inglés, no se puede decir lo mismo del sector público. La falta de una estrategia gubernamental clara y eficiente para la enseñanza de este idioma ha generado situaciones incómodas, como la de representantes colombianos en el extranjero que no dominan la lengua del país anfitrión.
Sin embargo, la comunidad ha impulsado iniciativas multilingües en sitios icónicos como el Chorro de Quevedo o bares y restaurantes con programas como «Gringo Tuesdays» o «Wednesday SpeakEasy», donde locales y extranjeros se reúnen para practicar no solo inglés, sino también alemán, francés, italiano y portugués.
Centro Vibrante
A pesar de su importancia cultural y turística, La Candelaria enfrenta serios desafíos en materia de conservación y orden público. El manejo de las basuras, el caos vehicular y el desorden de las ventas ambulantes son problemas que las autoridades locales aún no han logrado resolver por completo.
La Candelaria sigue siendo un punto de encuentro fascinante, donde la historia de Colombia se entrelaza con el presente global. Es un lugar que enamora por su arte, artesanías, gastronomía y, sobre todo, por la convivencia entre culturas.
La Candelaria Foto Primicia Diario.
Simultáneamente son muchos los grupos de turistas del mundo que visitan, parque, museos, calles históricas, restaurante bares entre otros sitios donde reina el idioma global del inglés. Foto Primicia Diario.