Tras recibir honores, el Embajador de Honduras en Colombia, Carlos Humberto Rodríguez Andino, cuando presentó sus cartas credenciales al Presidente Juan Manuel Santos, en un acto realizado en el Salón Amarillo de la Casa de Nariño. El diplomático fue destituido de manera fulminante después de la orgía que se realizó en el Embajada en Bogotá por parte de prostitutas y travestís contratados.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de Honduras confirmó la separación de Carlos Humberto Rodríguez Andino como embajador en Colombia, luego de la fiesta que realizara su empleado de confianza en la sede diplomática, al norte de Bogotá.
En un comunicado emitido, la Cancillería informa que la comisión investigadora destinada a indagar el hecho acontecido en la embajada de Honduras en Colombia la noche del 20 de diciembre y en apego a la Ley del Servicio Exterior de Honduras, «rindió su informe al secretario de Estado en los Despachos de Relaciones Exteriores, señor Arturo Corrales Álvarez».
«De conformidad a lo investigado y del resguardo a los intereses nacionales y de las buenas relaciones con la República de Colombia, se solicita la renuncia con carácter irrevocable y de efecto inmediato al jefe de la misión diplomática, señor Carlos Humberto
Andino», detalla el documento.
Las prostitutas contratadas en el barrio Santa Fe de Bogotá fueron localizadas por investigadores. Las damas de compañía denunciaron que se les negó el pago después de haber trabajado arduamente durante 10 horas.
Además, asegura que Carlos Humberto Rodríguez Andino presentó, su renuncia como embajador de Honduras en Colombia.
De acuerdo al comunicado, la comisión que investiga el incidente continuará evaluando la responsabilidad de los funcionarios diplomáticos y administrativos de la misión diplomática de Honduras en Colombia, «con el propósito de esclarecer los hechos acaecidos y sus consecuencias».
La embajada hondureña fue saqueada luego de que un empleado de confianza del exembajador montara en la sede diplomática una tremenda borrachera con amigos y prostitutas.
El responsable de la «fiesta sexual» fue identificado como Jorge Mendoza, hondureño y empleado personal de Rodríguez.
Los amigos y las servidoras de sexo que Mendoza introdujo a la sede que representa al Estado de Honduras se robaron computadoras, celulares y además hicieron sus necesidades fisiológicas en la oficina del entonces embajador y del agregado militar.
Luego de que el escándalo fuera reportado a la Policía del Distrito 39 de Bogotá, Mendoza confirmó a las autoridades que «efectivamente se realizó una fiesta dentro de la Embajada de Honduras» durante la cual le había «hurtado dos computadores portátiles».
Pero cuando la Policía le dijo a Mendoza que iba a trasladar hasta el lugar el laboratorio de criminalística para iniciar la respectiva investigación, él manifestó que no iba a formular ninguna denuncia penal y que eso lo iban a «manejar internamente en la embajada».
Actualmente, la Policía de Colombia se encarga de buscar a las dos prostitutas que habrían saqueado la sede diplomática de Honduras y ya cuenta con el retrato hablado de las mismas.
Los travestís que fueron contratados para la orgía en la Embajada de Honduras en Bogotá y que le costó el cargo al Embajador que había recibido todos los honores por el Gobierno colombiano.
El exembajador hondureño en Colombia, Carlos Rodríguez, dijo que el gobierno hizo lo correcto al pedirle la renuncia debido al escándalo derivado de una fiesta con prostitutas y travestís organizada por un empleado de su confianza en la sede diplomática en Bogotá.
«Sí, en la misión diplomática se organizó una fiesta el 20 de diciembre y asumo toda la responsabilidad del caso», dijo en una entrevista publicada en la página digital del diario local La Tribuna. «Y me siento apenado con mi pueblo y el presidente Porfirio Lobo».
Además, aseguró que cortó todo tipo de relación con su exescolta Jorge Mendoza, quien fue responsable principal del escándalo diplomático.
Rodríguez informó que desde el 15 de diciembre está de vacaciones en Tegucigalpa, luego que el gobierno de Honduras solicitara el sábado su dimisión.
La separación de Rodríguez del puesto se dio luego que el canciller Arturo Corrales nombró una comisión especial de tres miembros para investigar el caso.
La prensa hondureña reveló que el guardaespaldas y amigo personal del embajador organizó una fiesta para celebrar la Navidad, en la que hubo incluso hubo orgías y robaron computadoras y teléfonos móviles de las oficinas, además de defecar en el propio escritorio del embajador.


