El Papa Francisco recibió al presidente de Colombia, Gustavo Petro Urrego, para hablar de la paz.
«Se me fue un gran amigo, me siento algo solo», expresó el presidente Gustavo Petro, con visible pesar, tras la noticia del fallecimiento del Papa Francisco. A través de su cuenta en la red social X, el mandatario colombiano rindió homenaje a un líder espiritual que trascendió las fronteras religiosas, convirtiéndose en un aliado clave para la paz en Colombia.«Comprendió perfectamente su papel como líder espiritual en la gran lucha por la vida. En las causas codiciosas de la extinción. Sus encíclicas pasarán a la historia si somos capaces de construir una humanidad que defienda su mayor bien: la vida. Hasta siempre, Papa Francisco», escribió Petro.
La relación entre el presidente Petro y el Papa Francisco se consolidó a lo largo de varios encuentros, marcados por una profunda afinidad en temas como la paz y la justicia social. El 19 de enero de 2024, tras su participación en el Foro Económico Mundial de Davos, Petro visitó al Sumo Pontífice en el Vaticano, un encuentro que duró más de media hora y en el que dialogaron sobre el proceso de paz en Colombia y la tragedia que enlutó al país por los derrumbes en la carretera Medellín-Quibdó.
Tres días antes, desde Davos, Petro ya había destacado el «papel excepcional» de la Iglesia Católica en la construcción de la paz en Colombia, calificandola como su «principal ayuda en el territorio colombiano». El deseo de profundizar aún más esta colaboración quedó patente en sus declaraciones previas a la visita al Vaticano.
La sintonía entre ambos líderes no era nueva. Como candidato presidencial, Petro se reunió con Francisco en febrero de 2022. Al término de ese primer encuentro oficial, el entonces candidato expresó su «enorme simpatía» por el Papa, destacando la coincidencia en sus visiones políticas, especialmente en torno a la encíclica Laudato Si, que inspiró su perspectiva sobre la relación del ser humano con la naturaleza.
Durante su visita a la capital colombiana, el Papa Francisco dejó un mensaje conmovedor en el Libro de Honor de la Catedral Primada: «Que la Virgen María Inmaculada no deje de guiar y cuidar a sus hijos colombianos y que los mire con sus ojos misericordiosos». Como gesto recíproco, el Pontífice regaló a la Primera Dama un azulejo de cerámica con la imagen de la Cúpula de San Pedro y un rosario.
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, el presidente Petro reiteró su profundo respeto y afecto con un sencillo pero sentido mensaje: «Hasta siempre, Francisco». La partida del Papa Francisco deja un vacío no solo en la comunidad católica, sino también en aquellos que vieron en él una voz firme en la defensa de la vida y un aliado valioso en la búsqueda de la paz para Colombia.