Diego Marín Buitrago, alias «Papa Pitufo» es conocido en Colombia como el zar del contrabando
Rafael Camargo Vásquez
El escurridizo capo del narcotráfico y el contrabando, Diego Marín Buitrago, alias «Papa Pitufo», quien fuera recapturado en Portugal a finales de 2024 tras una breve libertad en España, podría estar a punto de dar un giro inesperado en su caso. Fuentes no oficiales sugieren un acercamiento sin precedentes entre el círculo cercano al detenido y las autoridades colombianas – Policía, Ejército y la mismísima DIAN.
¿Se avecina una alianza explosiva que sacudirá los cimientos del crimen organizado? ¿Estaría «Papa Pitufo», acorralado en una prisión portuguesa durante los últimos cinco meses a la espera de su extradición, dispuesto a revelar secretos oscuros a cambio de beneficios judiciales?
La recaptura de Marín Buitrago en diciembre pasado puso fin a una polémica libertad provisional en España, donde había sido liberado a pesar de las insistentes peticiones de arresto por parte de Colombia. Ahora, tras las rejas en territorio luso, la sombra de la extradición se cierne sobre él.
Sin embargo, la pregunta que resuena en los círculos judiciales y de inteligencia es: ¿Preferirá «Papa Pitufo» enfrentar la justicia colombiana en solitario o buscará un pacto que implique entregar información crucial sobre las redes de narcotráfico y contrabando que durante años dirigió?
La posible colaboración con la Policía, el Ejército y la DIAN abriría un abanico de posibilidades para desmantelar estructuras criminales complejas y recuperar activos ilícitos. Pero, ¿a qué precio? ¿Qué garantías exigiría el escurridizo capo a cambio de su testimonio?
Por el momento, todo son especulaciones y rumores. Lo cierto es que la situación de «Papa Pitufo» en una cárcel portuguesa, lejos de su centro de operaciones, podría ser el detonante de una decisión que impactaría significativamente la lucha contra el crimen organizado en Colombia.
¿Estamos a las puertas de una colaboración histórica o se trata de una cortina de humo? El tiempo, y las posibles filtraciones, nos darán la respuesta a este intrigante enigma del bajo mundo.
Diego Marín Buitrago, alias «Papa Pitufo», ha estado delinquiendo en Colombia por al menos 26 años y posiblemente hasta casi 40 años, donde los respectivos gobiernos, la policía y las fuerzas militares fueron sus cómplices.
Los contrabandistas están vinculados al narcotráfico según detección de altas cantidades de dinero decomisadas por las autoridades.