El sicariato es la principal causa de muertes en el país, impulsado por organizaciones multi crimen financiadas por economías ilícitas, las cuales, según el mandatario, se han convertido en el mayor promotor de la violencia letal en la Colombia actual.
El presidente Gustavo Petro, en una alocución nocturna de ayer, presentó un balance de seguridad nacional, rechazando la narrativa de un «caos de violencia» durante su gobierno. Utilizando datos históricos de homicidios, el mandatario argumentó que, si bien la violencia persiste, su administración no ha incrementado los niveles heredados.
Petro destacó la necesidad de adaptar las políticas de seguridad a las cambiantes dinámicas del crimen en Colombia, señalando que estrategias pasadas podrían no ser efectivas en el presente. Subrayó la importancia de combinar la búsqueda de la paz con la acción contundente de la Fuerza Pública contra diversas formas de criminalidad.
El presidente admitió que el incumplimiento del acuerdo de paz con las FARC ha contribuido al resurgimiento de la violencia, pero insistió en que su gobierno ha mantenido los niveles de homicidios dejados por su predecesor, con una leve tendencia a la baja. Sin embargo, reconoció que la situación actual no permite celebrar victorias.
Mostrando proyecciones para 2025, Petro anticipó una tasa de homicidios similar a la posterior a la firma del acuerdo de paz de 2016, calificando esto como una «buena noticia» pero sin generar euforia. Los datos presentados revelaron que el sicariato es la principal causa de muertes en el país, impulsado por organizaciones multi crimen financiadas por economías ilícitas, las cuales, según el mandatario, se han convertido en el mayor promotor de la violencia letal en la Colombia actual.