En el marco del IV Foro China-Celac, los presidentes de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, y de Chile, Gabriel Boric, se unieron al presidente colombiano, Gustavo Petro, para enfatizar la importancia del multilateralismo y el libre comercio. Lula da Silva, en particular, lanzó una advertencia sobre la necesidad de unidad latinoamericana, argumentando que el futuro de la región depende de la colaboración y el análisis crítico de su historia, más que de la dependencia de potencias externas como China o Estados Unidos.
Lula da Silva destacó la creciente influencia de China como socio comercial e inversor en América Latina, señalando que las instituciones financieras chinas superan a entidades como el Banco Mundial y el BID en créditos otorgados a la región. Abogó por una cooperación estratégica con China en áreas clave como la industria y la innovación, con un enfoque en evitar una mayor brecha tecnológica. Además, enfatizó que el desarrollo de la inteligencia artificial debe ser inclusivo y no un privilegio exclusivo de unos pocos.
El presidente Boric defendió el libre comercio justo y el multilateralismo como pilares para el progreso y el desarrollo de las naciones. Subrayó la autonomía estratégica de Chile para decidir sus socios comerciales, rechazando imposiciones unilaterales. Además, propuso fortalecer la cooperación climática con China, facilitando la transferencia tecnológica y el financiamiento verde, y llamó a un salto cualitativo en la integración económica, enfocándose en infraestructura, innovación y logística, siempre respetando los principios de mutuo respeto y estados de derecho.
Boric se unió a Petro en la preocupación por la crisis climática, instando a las naciones desarrolladas a asumir una mayor responsabilidad debido a su contribución histórica al problema. Destacó la necesidad de una cooperación estrecha entre China y la Celac para abordar los desafíos ambientales, reconociendo la urgencia de actuar para proteger el planeta y garantizar la supervivencia de la humanidad.