Clinica Santa Fe,donde se encuentra recibiendo atención médica el senador Miguel Uribe, víctima de un atentado.
Javier Sánchez
Bogotá D.C.
Tras el lamentable atentado que sufrió el senador Miguel Uribe Turbay, las instalaciones de la Clínica Santa Fe se han convertido en un punto de convergencia para una parte significativa de la clase política colombiana. Este desfile, sin embargo, ha revelado la compleja mezcla de solidaridad genuina, la búsqueda de réditos políticos y la persistencia de la polarización en el discurso público.
Si bien es natural que figuras públicas se solidaricen con un colega que ha sido víctima de un ataque, la afluencia de dirigentes a la clínica también ha puesto en evidencia las distintas motivaciones detrás de estas visitas. Un sector ha expresado un apoyo sincero a la familia del congresista, manifestando su condena a la violencia y su deseo de una pronta recuperación.
No obstante, otra facción ha aprovechado el delicado momento para lanzar mensajes que, lejos de unificar, ahondan en la división y la polarización que tanto preocupan a la sociedad. Frases «venenosas y tóxicas», con claras intenciones de capitalizar políticamente la tragedia, han resonado en los pasillos de la clínica y en los medios.
En este escenario, el papel de algunos periodistas y medios de comunicación ha sido puesto en tela de juicio. Lejos de actuar como moderadores o promotores de un diálogo constructivo, un sector ha sido acusado de prestarse para amplificar estas narrativas divisivas, contribuyendo a la espiral de polarización en la sociedad colombiana. La búsqueda de la primicia o el impacto mediático, en ocasiones, parece primar sobre la responsabilidad de informar con equilibrio y serenidad.
El atentado a Miguel Uribe Turbay, más allá de la condenable violencia, ha expuesto una vez más las profundas grietas en el tejido social y político de Colombia, donde incluso una tragedia se convierte en un escenario para la disputa y la estrategia partidista.
Máxima Gravedad y Pronóstico Reservado
Fundación Santa Fe de Bogotá entrega segundo reporte sobre el estado de salud del senador Miguel Uribe Turbay tras intervención quirúrgica: «El estado reviste la máxima gravedad y el pronóstico es reservado».
María Claudia Tarazona, esposa del senador Miguel Uribe Turbay, envió un mensaje de gratitud a quienes han expresado su solidaridad tras el atentado contra el candidato. Tarazona agradeció las oraciones y el respaldo recibido, y pidió mantener la fe mientras su esposo continúa en estado crítico. «Miguel sigue luchando por su vida», afirmó, al tiempo que llamó a la ciudadanía a permanecer unida en oración.
El concejal de Bogotá Andrés Barrio Bernal quien se encontraba junto al senador Miguel Uribe Turbay en el momento del atentado pidió a los colombianos mucha oración por el congresista y exigió a la justicia contundencia con quienes planearon el crimen.
Difícil una Democracia