La reforma laboral recibió el aval del Senado gracias al apoyo de las bancadas de gobierno, que lograron los votos necesarios para su aprobación. No implicó un consenso generalizado con la oposición en todos los puntos.
Javier Sánchez
Política
En un movimiento legislativo trascendental, la plenaria del Senado colombiano aprobó la reforma laboral en su último debate este martes 17 de junio de 2025. Esta decisión, confirmada por medios como El País Colombia y El Heraldo, representa un avance significativo para uno de los proyectos bandera del Gobierno. Con esta aprobación, se dio luz verde a puntos clave impulsados por el presidente Gustavo Petro, incluyendo el adelanto del inicio de la jornada nocturna a las 7:00 p.m. y el incremento del 100% en los recargos dominicales y festivos, medidas que buscan fortalecer los derechos laborales en el país.
El paso por el Senado marca un hito, pero no el final del camino para la iniciativa. Ahora, el proyecto se encamina hacia una comisión de conciliación. En esta instancia, se deberá unificar el texto aprobado por el Senado con la versión que previamente recibió el visto bueno en la Cámara de Representantes. Este proceso es de vital importancia, pues ambas cámaras deben acordar un único articulado antes de que la reforma pueda continuar su curso.
La presión del tiempo es inminente. La conciliación y la subsiguiente votación final deben concretarse antes del viernes 20 de junio de 2025. Esta fecha es un plazo perentorio, ya que, de no ser así, el proyecto se hundiría en esta legislatura, obligando al Gobierno a reiniciar el trámite en un futuro periodo si desea que la reforma vea la luz.
Si bien la aprobación en el Senado es un paso significativo y refleja la voluntad política de sacar adelante la reforma, el camino para que esta se convierta en ley aún requiere superar la etapa de conciliación y, finalmente, obtener la sanción presidencial. La expectación es alta, pues el desenlace de este proceso definirá gran parte del futuro del mercado laboral colombiano.
El avance en el Senado es crucial, mas la reforma laboral aún no es ley. Ahora, el proyecto se dirige a conciliación para unificar el texto con la Cámara de Representantes.