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Comunidad: LIBERA LOS 57 MILITARES Y POLICÍAS RETENIDOS EN EL CAÑÓN DEL MICAY

En el Cañón del Micay, militares del Ejército y la Policía permanecieron  retenidos en un polideportivo, custodiados por la propia comunidad campesina, que clama a los grupos en conflicto que los dejen en paz.

 

 

 

 

Armando Melendez

Micay-Cauca-Colombia

Luego de varias  horas de incertidumbre y una intensa presión del Gobierno Nacional, los 57 militares y policías que permanecían retenidos en un polideportivo de la comunidad en el Cañón del Micay, Cauca, han sido liberados ayer lunes 23 de junio de 2025.

Aunque la liberación formal ya se ha concretado,  las autoridades lograron un acuerdo con el frente Carlos Patiño de las disidencias de las FARC, grupo al que el gobierno atribuye la instrumentalización de la comunidad para la retención.

Los uniformados, que incluyen a cuatro suboficiales y 53 soldados, se encontraban en la zona rural de El Tambo y El Plateado, Cauca, en medio de operaciones de control territorial. Su retención se había prolongado desde el pasado 21 de junio, generando una fuerte condena por parte del presidente Gustavo Petro y el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, quienes calificaron el hecho como un «secuestro» y un «crimen de guerra» por el uso de civiles como «escudos humanos».

El Ministerio de Defensa ha confirmado la liberación y el regreso seguro de los uniformados. La Cancillería había solicitado el apoyo de organizaciones internacionales de derechos humanos para facilitar el proceso, y se conoce que instituciones como el CICR y la Defensoría del Pueblo habrían participado en la mediación para asegurar su retorno.

Esta liberación se produce luego de una fuerte presión militar en la zona, en el marco de la Operación Perseo, y de las recompensas ofrecidas por los cabecillas de las disidencias responsables. La situación en el Cañón del Micay, un corredor estratégico del narcotráfico, sigue siendo de alta complejidad, pero la noticia del regreso de los uniformados trae un respiro de alivio para sus familias y para el país.

Hechos 

El Cañón del Micay, en el departamento del Cauca, se ha convertido una vez más en epicentro de la tensión y la violencia que azota el suroccidente colombiano. A finales de junio de 2025, 57 militares, entre ellos cuatro suboficiales y 53 soldados, fueron retenidos en las zonas rurales de El Tambo y El Plateado, en un incidente que el Gobierno Nacional ha calificado directamente de secuestro.

La situación, según denuncias del Ejército y el Ejecutivo, se produjo bajo la presión e instrumentalización de las disidencias de las FARC, específicamente la estructura Carlos Patiño del Estado Mayor Central (EMC), liderada por alias «Kevin». Incluso, se ha revelado un audio que presuntamente prueba cómo estas estructuras criminales ordenan a la comunidad «sacar al Ejército», usando a civiles como «escudos humanos» para frenar las operaciones militares destinadas a desmantelar sus redes.

Un Corredor Estratégico 

El Cañón del Micay es un corredor estratégico vital para el narcotráfico y la minería ilegal, lo que lo convierte en un campo de batalla constante. Los uniformados retenidos se encontraban en la zona en el marco de la Operación Perseo, lanzada en octubre de 2024, que busca restablecer el control territorial y garantizar la interconexión de las comunidades. Sin embargo, la presencia militar en este enclave cocalero, uno de los más extensos del país, es constantemente desafiada por los grupos armados ilegales.

El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ha respaldado la posición presidencial, rechazando con «total contundencia e indignación» el secuestro y responsabilizando directamente a los cabecillas de la estructura Carlos Patiño, como alias «Giovanni», «Tabáes» y «Zamora». Por información que conduzca a su captura, el Ministerio ha ofrecido recompensas de hasta 100 millones de pesos.