Con un diámetro estimado entre 335 y 370 metros, Apophis es un asteroide de tipo Apolo, clasificado como un Objeto Cercano a la Tierra (NEO)
Primicia Diario
Washington D.C.
El asteroide (99942) Apophis, bautizado como el «Dios del Caos», ha capturado la atención global desde su descubrimiento en 2004. Si bien inicialmente generó preocupación por un posible impacto, las últimas proyecciones confirman que su paso en abril de 2029 será un encuentro extraordinariamente cercano, pero sin riesgo de colisión. Este evento no solo ofrecerá un espectáculo cósmico sin precedentes, sino que también representa una invaluable oportunidad para la ciencia y la defensa planetaria.
Un Gigante Cósmico
Con un diámetro estimado entre 335 y 370 metros, Apophis es un asteroide de tipo Apolo, clasificado como un Objeto Cercano a la Tierra (NEO). Su nombre, que evoca la deidad egipcia de la oscuridad, resonó con el temor inicial de un posible impacto que lo llevó a alcanzar el nivel 4 en la Escala de Turín. Sin embargo, décadas de observación y cálculo han disipado esas preocupaciones.
Sin Riesgo de Colisión
Las observaciones más recientes y los cálculos precisos, especialmente los realizados en marzo de 2021, han descartado cualquier posibilidad de impacto directo de Apophis con la Tierra para el 13 de abril de 2029, e incluso para los próximos 100 años. El asteroide pasará a una distancia de apenas 32.000 a 37.399 kilómetros de la superficie terrestre, una cercanía asombrosa en términos astronómicos —significativamente menor que la distancia a la Luna y más próxima que algunos satélites geoestacionarios—. Aunque poco frecuente para un objeto de su tamaño (se estima que ocurre una vez cada 7.500 años), esta distancia ha sido confirmada como segura.
Una Oportunidad Crucial
Pese a que el riesgo de impacto ha sido descartado, Apophis sigue siendo catalogado como un «asteroide potencialmente peligroso» debido a sus dimensiones. No obstante, su paso cercano en 2029 se transforma en una oportunidad científica sin igual. Agencias como la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) tienen ya misiones en marcha para estudiar el asteroide en tiempo real:
- OSIRIS-APEX (NASA): Esta nave, extensión de la exitosa misión OSIRIS-REx, se encontrará con Apophis y lo investigará durante 18 meses. Su objetivo es observar cómo la interacción gravitatoria con la Tierra afecta la superficie del asteroide y analizar su composición química.
- Misión Ramses (ESA): La ESA también planea que su misión Ramses llegue a Apophis en febrero de 2029 para realizar estudios detallados.
Estas misiones no solo enriquecerán nuestro conocimiento sobre los asteroides, sino que son vitales para la defensa planetaria. La observación de los efectos de las fuerzas gravitatorias terrestres en la órbita y superficie de Apophis proporcionará datos inestimables para desarrollar futuras estrategias de desviación de asteroides, preparándonos ante cualquier amenaza futura.
Para el público, el paso de Apophis será un evento memorable. El asteroide será visible a simple vista desde regiones como Europa, África y Asia occidental, ofreciendo un espectáculo celestial que podrá seguirse en directo a través de diversas transmisiones.