Los errores comunes a evitar: el uso de alcohol o agua oxigenada directamente sobre la herida (retrasan la cicatrización), la aplicación de remedios caseros como café o miel (pueden contaminar), la automedicación con antibióticos, soplar sobre la herida (introduce bacterias), dejar la lesión al aire libre, y no preparar adecuadamente el área de trabajo.
María Camila Zabala Merchán
Bogotá. D. C.
Ante los accidentes domésticos cotidianos, desde cortes leves hasta pequeñas quemaduras, la rapidez y corrección en la atención son vitales. Viviana Astrid González Guzmán, docente del programa de Enfermería de Areandina (sede Bogotá), ofrece una guía esencial para realizar curaciones seguras en el hogar, destacando la importancia de un botiquín bien equipado y el conocimiento sobre cuándo es indispensable acudir a urgencias.
González Guzmán subraya que un botiquín básico debe contener elementos esenciales como jabón neutro, suero fisiológico, guantes desechables, gasas estériles, antisépticos suaves (clorhexidina), tijeras limpias, cinta médica hipoalergénica y apósitos adhesivos, junto con una bolsa para desechar residuos. Además, sugiere incluir mascarillas, toallitas de alcohol, vendas, pañuelos triangulares, analgésicos y crema antiinflamatoria.
La experta diferencia claramente cuándo una lesión puede manejarse en casa y cuándo requiere atención médica. Las lesiones leves y superficiales, sin sangrado abundante ni signos de infección iniciales, son aptas para el cuidado doméstico. Sin embargo, ante heridas profundas, sangrado persistente, lesiones por objetos contaminados, o signos de infección como pus o fiebre, es crucial acudir a urgencias, pues podrían requerir vacuna antitetánica o antibióticos bajo prescripción.
Clave para una curación segura:
- Limpieza: Use guantes limpios y lave la herida con agua y jabón neutro o suero fisiológico.
- Secado y Antiséptico: Seque la zona sin frotar y aplique antiséptico solo si es necesario.
- Cubrir: Proteja la lesión con una gasa fijada con cinta médica, y cambie el vendaje si se humedece o presenta secreción. La docente enfatiza que el lavado de manos es la medida más efectiva para prevenir complicaciones.
Finalmente, González Guzmán advierte sobre errores comunes a evitar: el uso de alcohol o agua oxigenada directamente sobre la herida (retrasan la cicatrización), la aplicación de remedios caseros como café o miel (pueden contaminar), la automedicación con antibióticos, soplar sobre la herida (introduce bacterias), dejar la lesión al aire libre, y no preparar adecuadamente el área de trabajo. Con conocimientos básicos y un botiquín adecuado, la ciudadanía puede brindar cuidados eficaces en el hogar.