Por: Ruben Franco
El cardenal Ángelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio y Secretario de Estado con Juan Pablo II, mantiene una lucha feroz contra Tarsicio Bertone, actual Secretario de Estado y camarlengo tras la renuncia de Benedicto XVI.
El Papa no puede manejar a tanto cuervo que se devora entre ellos y se ve obligado a renunciar, no sin antes provocar las luchas intestinas entre los cardenales poderosos. Pero toda esta historia no acaba aquí, viene de hace un par de años, justo el tiempo en el que Tarsicio Bertone ha estado presionando a Ratzinger para que se marchase y le diera tiempo a él a ser elegido Papa.
Ahora, los 68 cardenales italianos (de los 117 que elegirán al nuevo Papa) se encuentran divididos en dos facciones irreconciliables: los “sodanianos” y los “bertonianos”, conduciendo al Cónclave a una fractura. Según mis fuentes, lo que ya estaba arreglado para que Bertone fuera el sucesor de Ratzinger corre verdadero peligro por esa lucha, que sólo podría ser decidida por la intervención de la tercera fuerza en discordia (aunque menos poderosa) y es el “clan de los milaneses”, un grupo de cardenales que, al igual que el resto de la curia italiana, está harto de Papas ‘extranjeros’ y exigen que sea nombrado un italiano.
Así las cosas, con un Papa incapaz de dominar a tantos animales de rapiña, renuncia, pero haciendo el mayor daño posible a esos animales: Lo que antes era un pacto para que Bertone le sucediera, ahora puede que se convierta en un Papa de mayor consenso. Aún así, la última palabra la tendrá el Espíritu Santo que habrá de posarse sobre el hombro de Tarsicio Bertone o de Ángelo Scola.

jajajjaj eso tiene intereses ocultos,y como bien lo dicen hay aves de rapiña que a lo mejor quisieron que esto sucediera