El presidente de los colombianos, Gustavo Petro, ante más de 140 delegaciones y 198 países signatarios, el gobernante planteó la necesidad de una inversión titánica de «500 mil millones de dólares» para materializar la transición.
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Primicia Diario
En el marco de la inauguración de la Trigésima Conferencia de las Partes (COP30) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el Jefe de Estado colombiano delineó una audaz estrategia para transformar el potencial de la región en una realidad energética global.
Ante más de 140 delegaciones y 198 países signatarios, el gobernante planteó la necesidad de una inversión titánica de «500 mil millones de dólares» para materializar la transición.
«Venga del mundo árabe, venga de China, venga de Europa, venga de Estados Unidos, los recibimos. Con 500 mil millones de dólares se puede lograr que lo que hoy es potencial, se haga realidad», sentenció el mandatario, invitando a la cooperación financiera multilateral.
Transformación Climática
El discurso del Presidente se centró en dos grandes vías para mitigar la crisis climática, ambas ancladas en el vasto potencial de la región:
Gigante Energético
El primer pilar se enfoca en el desarrollo de la energía limpia. Con la inversión propuesta, el continente podría generar «1.400 gigas anuales de generación de energía limpia».
El Jefe de Estado destacó el inmenso capital que yace en «nuestro sol, en nuestros vientos, en nuestra agua».
Recalcó que «América del Sur puede limpiar el ciento por ciento de todas las matrices de energía eléctrica, desde la Patagonia hasta Alaska», incluyendo la matriz de los Estados Unidos.
Para lograr este objetivo, propuso la concertación de acuerdos con estados clave de la Unión Americana —mencionando específicamente a «California, Nuevo México, Texas, la Florida, Illinois, Nueva York»— e instó a los países de América Latina y el Caribe a «construir y conectar la red».
Salvaguarda de la Amazonía
El segundo eje fundamental es la protección del bioma amazónico, al que catalogó como «el tercer pilar climático del mundo, como las columnas del antiguo Hércules sostienen la vida en el planeta».
La protección de esta selva trasciende la conservación. Según el Presidente, «significa llegar hasta el borde natural que tenía y recuperarla, revitalizándola». Con este fin, Colombia está emprendiendo un proceso de restauración activa: «Estamos aportándole a la vida de la humanidad», afirmó, haciendo notar la paradoja de reforestar «donde antes existían 80 mil hectáreas de cultivos de hoja de coca» que hoy pueden convertirse en selva nuevamente.
Fracaso de la COP
El tono del Jefe de Estado se tornó radical al abordar la falta de progreso. El presidente Petro expresó con franqueza que «después de veintinueve COP de discursos, estamos ante un fracaso», cuya magnitud se mide en los «1,5 grados centígrados que no queríamos alcanzar y se alcanzó».
Atribuyó este revés al poder de los lobbies:
El fracaso lo atribuyó «al lobby de los intereses del petróleo, del carbón y el gas en esta Asamblea, en todas las COP. Su deseo de ganancia de corto plazo, su codicia ha ido contra la vida y eso es inmoral, inhumano».
Ante esta situación, el riesgo ha escalado de «cambio» a «crisis» y ahora, a un «colapso climático, que significa punto de no retorno. Es decir, muerte general de la existencia en el planeta. No es apocalipsis literario, es apocalipsis real».
Finalmente, el mandatario hizo un llamado a la acción inmediata, solicitando a su equipo «que sea más radical en la consecución de las metas de la vida». El mensaje a la plenaria fue claro: «Las palabras tibias no se convierten sino en fetiches y fantasmas ante una realidad que tenemos que asumir tal cual».
Los presidentes de Colombia, Gustavo Petro y del Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva en el marco de la COP 30 Amazonía.