Opinión, TOP

Petro y Tinduf: «VINE A BUSCAR LA INDEPENDENCIA QUE ALLÁ ME DIJERON QUE EXISTÍA»

Gustavo Petro Urrego, presidente de la República de Colombia

 

 

 

Ismail El Khouaja*

Rue20 Español/Málaga

Vendrá a Tinduf porque allá le dijeron que hay tal pueblo que busca la independencia. Una expresión similar a la del escritor mexicano Juan Rulfo que en este artículo aplicó sobre la supuesta futura visita del presidente colombiano Gustavo Petro a los campamentos de Tinduf (Argelia) en febrero. «Me han invitado» dijo el presidente en plural tras la recepción en Bogotá al enviado del Polisario para América Latina, Mohamed Zrug.

Desde la toma del poder por Petro, el 7 de agosto de 2022, las relaciones con el país colombiano se han deteriorado. Desgraciadamente; el inmenso trabajo de la diplomacia marroquí y colombiana se vio frenado por caprichos quijotescos del señor Petro. Y en política internacional «eso no tiene sentido» como cantó el colombiano Beéle.

Las relaciones internacionales, donde manda la geopolítica, se rigen hoy por la Realpolitik, el pragmatismo, la confianza y el respeto a la integridad territorial de los países. Los ideales del separatismo de la Guerra Fría son ya cosa del pasado y su aplicación hoy en día solo lleva un resultado: el fracaso. Y la Colombia de Gustavo Petro, con batallas abiertas contra Estados Unidos y otros países, es un buen ejemplo de ello.

Lo paradójico de la supuesta futura visita del señor Petro a los campamentos de Tinduf es que vendrá en un momento en el que Marruecos ya consagró legítimamente su soberanía por el Sáhara tras la histórica resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU que hizo justicia a 50 años de sacrificio del pueblo marroquí en la lucha y el desarrollo de su Sáhara. Una resolución que la ex vicepresidenta y ex canciller colombiana, Marta Lucía Ramírez, calificó de «histórica».

Y hablando de desarrollo, se recomienda a que el presidente diera también una visita al Sáhara marroquí, a pocos kilómetros de los campamentos, y ver in situ lo que es el Sahara, lo que son los saharauis, lo que es simplemente la realidad.

El Polisario no representa ni tiene derecho de representar a una población cuya mayoría lleva décadas viviendo con dignidad y participando en la vida política en Marruecos. No más ver los resultados de la participación electoral de los saharauis en las elecciones del 08 de septiembre de 2021 y el nivel de desarrollo de ciudades como Layuun o Dajla.

El presidente colombiano se jactó en su plataforma X de que el «pueblo saharaui» en los campamentos es la única comunidad árabe que habla español. Insólito. El presidente no sabe que mauritanos, malienses y chadianos ‘fichados’ por Argelia y que configuran buena parte de este «pueblo» no hablan español. Tampoco sabe que la población saharaui en el Sáhara marroquí habla español, que en el norte de Marruecos —y la verdad todo Marruecos— se habla español, que la comunidad marroquí en España que roza el millón habla español y la comunidad marroquí en América Latina también.

Tanto que lamento el paso dado por Gustavo Petro como que soy optimista del futuro de las relaciones marroquí-colombianas, ya que la decisión de Petro no cuenta con el apoyo del Congreso y Senado colombianos. Eso es, del pueblo colombiano.

El presidente del Congreso de Colombia, Efraín José Cepeda Sarabia, reiteró, el 29 de abril de 2025 en Rabat, el apoyo del Parlamento colombiano a la integridad territorial del Reino de Marruecos. «Quiero reiterar que el Parlamento, como representante legítimo del pueblo colombiano, apoya la soberanía y la integridad territorial de Marruecos y rechaza la posición equivocada del gobierno colombiano», subrayó en una intervención durante los trabajos del 3er Foro del Diálogo Parlamentario Sur-Sur, que se celebra en la Cámara de Consejeros marroquí.

La declaración del presidente del parlamento colombiano, así como la de muchos políticos y académicos colombianos, refleja la voluntad de un país que, al igual que otros países latinoamericanos, aspira a reforzar la cooperación Sur-Sur, a tener presencia en África y el mundo árabe, y Marruecos es pieza clave para alcanzarlo.

El expediente del Sáhara está a por resolver. El Rey Mohamed VI hizo un llamamiento a nuestros hermanos en Tinduf para que regresaran a la madre patria junto a sus familiares saharauis en Dajla, Layuun y demás ciudades del sur de Marruecos. La vecindad y los lazos humanos y de sangre entre Marruecos y Argelia vencerán al final y las aguas volverán a su cauce. Entonces, ¿qué sería de Petro? Eso si ganara las presidenciales de 2026.

*Redactor Jefe de Rue20 Español.