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Carlos Arturo Ramírez asume el mando de la Disciplina Judicial: EL RIGOR DE LA TOGA

Carlos Arturo Ramírez Vásquez, presidente Comisión Nacional de Disciplina Judicial (CNDJ)

 

 

 

Primicia Diario

Judicial 

Mientras la opinión pública se concentra en los debates del Congreso para 2026, la verdadera salud de la democracia se juega en la conducta de quienes administran la justicia. La presidencia del payanés Carlos Arturo Ramírez garantiza un perfil doctrinario y técnico en un momento donde la justicia suele ser blanco de presiones externas. Si el magistrado Ibáñez en la Corte Constitucional es el guardián de la ley, Ramírez en la CNDJ es el guardián de la ética; una dupla que, desde diferentes frentes, busca blindar la institucionalidad colombiana.

En una decisión que refuerza el componente técnico de las altas cortes, la Sala Plena de la Comisión Nacional de Disciplina Judicial (CNDJ) ha designado al magistrado Carlos Arturo Ramírez Vásquez como su nuevo presidente para el periodo 2026. Ramírez, quien sucede en la dignidad a Mauricio Rodríguez Tamayo (y anteriormente a Alfonso Cajiao), asume el liderazgo del organismo encargado de vigilar la conducta ética de más de 300.000 abogados y miles de funcionarios judiciales en todo el territorio nacional.

Perfil forjado en la academia

A diferencia de otros liderazgos de origen más político, el magistrado Ramírez Vásquez es un jurista de carrera, reconocido por haber ascendido en la rama judicial mediante concurso de méritos.

Es abogado de la Universidad del Cauca y cuenta con una maestría en Ciencias Penales y Criminológicas de la Universidad Externado de Colombia. Posee estudios de doctorado en la Universidad de Buenos Aires (Argentina) y es magíster en Argumentación Jurídica de la Universidad de León (España).

Su influencia en el derecho colombiano es palpable: es coautor del Código Disciplinario del Abogado y del Código General Disciplinario, las «biblias» normativas que rigen el comportamiento de los profesionales del derecho hoy en día.

 Antes de su llegada a la CNDJ, se desempeñó como Procurador Judicial Penal y magistrado de carrera en la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de Bogotá.

Los desafíos 

El reto histórico de la CNDJ es evitar la prescripción de los procesos. Su gestión buscará modernizar los despachos para que las sanciones a jueces y abogados no lleguen demasiado tarde.

Con el sistema judicial bajo la lupa por la liberación de voceros de paz y trámites de justicia transicional, la Comisión deberá actuar como un juez imparcial que garantice que fiscales y jueces no desvíen sus funciones.

Como autor de la norma disciplinaria, Ramírez ha sido enfático en que la profesión no puede ser usada para dilatar procesos o engañar al sistema de justicia..