El riesgo de que la inteligencia estatal haya sido penetrada por intereses externos que buscan sembrar desconfianza entre el mandatario y sus escoltas.
Informes de inteligencia alertan sobre una ofensiva de la «Junta Directiva del Narcotráfico» para atentar contra el mandatario y desarticular la moralidad del Ejecutivo. La operación combinaría capitales ilícitos con la presunta complicidad de elementos internos del Estado.
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La estabilidad política del país atraviesa una de sus pruebas más agudas. El presidente Gustavo Petro ha puesto sobre el tablero una denuncia que sacude los cimientos de la seguridad nacional: la existencia de un plan orquestado para infiltrar su círculo más íntimo y vincular su esquema de seguridad con el narcotráfico. Según el mandatario, el fin último de esta maniobra sería la orquestación de un «golpe blando» que facilite su destitución mediante la «siembra» de estupefacientes en la caravana oficial.
Denuncia Presidencial
El relato del Ejecutivo describe una operación de filigrana técnica. Se habría intentado coordinar la interceptación de uno de los vehículos del esquema presidencial para que, en un registro aparentemente rutinario, se hallara droga en su interior. En palabras del Gobierno, esta acción no sería un hecho aislado, sino el resultado de una «connivencia sistemática» entre sectores de la Fuerza Pública y figuras del poder judicial.
El Honor bajo Escrutinio
Frente a las versiones que han circulado en los pasillos de la Casa de Nariño, el General Hugo Alejandro López Urrego ha asumido una defensa frontal de su hoja de vida. El alto oficial, mencionado indirectamente en la narrativa del complot, ha sido tajante al desmentir cualquier participación en actos que vulneren la integridad del Jefe de Estado.
En un gesto de apertura institucional, Urrego ha manifestado su disposición a someterse a pruebas de polígrafo, reafirmando que su lealtad reside en la Constitución.
El oficial ha aclarado que no posee control ni injerencia sobre las camionetas de protección, cuya custodia recae estrictamente en la Unidad Nacional de Protección (UNP) y la Casa Militar, marcando así una distancia física y administrativa con los vehículos objeto de la controversia.
El Caso de la Magistrada Lombana
El ángulo judicial del conflicto se concentra en la figura de la magistrada de la Corte Suprema, Cristina Lombana. El Presidente ha sugerido que ciertas líneas de investigación judicial podrían ser el vehículo para dar apariencia de legalidad a este supuesto complot.
La respuesta desde el Palacio de Justicia no se ha hecho esperar, interpretando los señalamientos como una injerencia que fractura la independencia de poderes.
Si bien el pasado militar de la magistrada ha sido utilizado por sectores oficialistas para cuestionar su imparcialidad, ella sostiene que su actuación se rige bajo la «ortodoxia del debido proceso», calificando las suspicacias como presiones políticas indebidas.
Escenario Actual
Analistas y fuentes de inteligencia evalúan tres hipótesis que podrían explicar el trasfondo de esta crisis:
El riesgo de que la inteligencia estatal haya sido penetrada por intereses externos que buscan sembrar desconfianza entre el mandatario y sus escoltas.
La posibilidad de que esta narrativa funcione como una estrategia de defensa anticipada frente a las investigaciones sobre la financiación de la campaña presidencial
Una falla en la cadena de mando de inteligencia que habría entregado al mandatario datos alarmantes pero no verificados, provocando una reacción pública defensiva.
Durante su trayectoria política anterior a la jefatura de Estado, Gustavo Petro sufrió un ataque contra su caravana de seguridad, un evento que, pese a su gravedad, concluyó sin afectaciones a su vida.
Los mandos regionales de la Policía Nacional han ratificado su compromiso inquebrantable con la defensa de la democracia y la protección de la integridad del presidente Gustavo Petro. En una postura unificada, la institución prioriza la ofensiva frontal contra el narcotráfico y el desmantelamiento de las redes de compra de votos en el territorio nacional.