Bogotá D.C., TOP

¿Quién manda en la capital?: EL HAMPA SE APODERA DE BOGOTÁ

La ciudadanía —indignada— cuestiona con dureza la gestión del alcalde, señalando que su permisividad ha permitido que la delincuencia asuma el control de la capital, desbordando la seguridad incluso en sus zonas más custodiadas.

 

 

Primicia Diario

Judiclal

La tranquilidad del exclusivo sector de la calle 85 con carrera Séptima se vio abruptamente interrumpida hacia las cuatro de la tarde, cuando una ráfaga de disparos silenció el habitual tránsito de deportistas y transeúntes. En lo que las autoridades califican como un ataque de precisión sicarial, el empresario Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y su jefe de seguridad, Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, fueron interceptados por sicarios motorizados al salir de una jornada de entrenamiento en el gimnasio Bodytech.

Pese a la rápida reacción de los servicios de emergencia y su traslado inmediato a la Clínica del Country, el reporte médico oficial confirmó el deceso de ambos hombres pasadas las cinco y media de la tarde. Aponte Fonnegra, un reconocido industrial del sector arrocero y de empaques, vinculado a las firmas Incoltapas y Flexo Spring S.A.S., era además una figura visible en la filantropía local como directivo de la Fundación Gustavo Aponte Rojas, dedicada al apoyo de la infancia vulnerable en la localidad de Kennedy.

La sevicia del ataque, ejecutado a corta distancia y con un seguimiento previo documentado por cámaras de seguridad, ha llevado a los investigadores del CTI de la Fiscalía a descartar de plano la hipótesis del hurto. Los indicios apuntan a una retaliación o ajuste de cuentas dirigido, un suceso que evoca el sombrío antecedente ocurrido en este mismo punto en julio de 2023. Mientras el establecimiento deportivo anuncia el cierre temporal de sus puertas, la ciudadanía —indignada— cuestiona con dureza la gestión del alcalde, señalando que su permisividad ha permitido que la delincuencia asuma el control de la capital, desbordando la seguridad incluso en sus zonas más custodiadas.

Las autoridades califican como un ataque de precisión sicarial, el empresario Gustavo Andrés Aponte Fonnegra y su jefe de seguridad, Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, fueron interceptados por sicarios motorizados al salir de una jornada de entrenamiento en el gimnasio Bodytech.