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Hallan ocho cabezas humanas con mensajes de «limpieza social» en el Guayas: ECUADOR BAJO TERROR

La Policía de Ecuador halló ocho cabezas humanas en vías del Guayas junto a panfletos que anuncian una «limpieza social» bajo la consigna «prohibido robar». El macabro hallazgo, que suma 13 decapitaciones en un mes, evidencia la adopción de tácticas terroristas de los carteles mexicanos en medio de una guerra por el control del narcotráfico.

 

 

 

 

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Primicia Diario

La crisis de seguridad en Ecuador ha alcanzado niveles de sevicia comparables a los de los carteles mexicanos tras el hallazgo de ocho cabezas humanas en la provincia del Guayas. Los restos, encontrados en sacos junto a panfletos con la advertencia «prohibido robar», elevan a trece el número de decapitaciones registradas en el último mes. Según el coronel Marcelo Castillo, comandante de la policía local, la principal hipótesis apunta a una cruenta represalia entre grupos delictivos que buscan imponer un régimen de terror bajo la fachada de una supuesta «limpieza social».

Esta nueva masacre es una extensión de la violencia que azota a la vecina provincia de Manabí, donde el pasado 11 de enero fueron exhibidas otras cinco cabezas en la zona turística de Puerto López. Las investigaciones sugieren que las víctimas de este último hallazgo fueron asesinadas en dicha jurisdicción y trasladadas posteriormente al Guayas como parte de un mensaje simbólico entre bandas. El recrudecimiento de estos métodos de exhibición macabra evidencia la pérdida de control territorial frente a estructuras criminales que operan con absoluta impunidad.

Ubicado estratégicamente entre Colombia y Perú, los mayores productores de cocaína en el mundo, Ecuador se ha consolidado como el corredor más codiciado para el narcotráfico hacia Estados Unidos y Europa. Sus puertos sobre el Pacífico oriental son el punto de salida del 70% de la droga que transita por la región, lo que ha desatado una guerra interna por el dominio de las rutas de exportación. Este fenómeno se refleja en el decomiso récord de 227 toneladas de estupefacientes durante el año 2025, una cifra que, lejos de desalentar al crimen, parece haber intensificado los enfrentamientos.

El impacto social de esta guerra es devastador: Ecuador cerró el año 2025 como el país más violento de América Latina, con una tasa de 54 asesinatos por cada 100.000 habitantes. Esta estadística, equivalente a un homicidio cada hora, pone de manifiesto el fracaso de las medidas de contención actuales frente a una criminalidad que ya no solo mata, sino que utiliza la mutilación y la exhibición pública para desafiar al Estado. Mientras el Ministerio del Interior intenta frenar la escalada, la ciudadanía queda atrapada en un fuego cruzado que ha transformado centros pesqueros y playas turísticas en morgues a cielo abierto.