Mortalidad infantil cae a mínimos históricos, progresos se desaceleran en Colombia, frente a pasados gobiernos.
Salud
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En un contundente pronunciamiento, el presidente Gustavo Petro Urrego defendió la eficacia de su modelo de salud, asegurando que las cifras de mortalidad en menores de cinco años desmienten las narrativas de crisis en el sector. Según el mandatario, el descenso sostenido en estos indicadores evidencia que la salud en el país «no está sumida en un caos», sino que atraviesa una transformación hacia la medicina preventiva.
Las estadísticas presentadas por el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, revelan un cambio drástico: la mortalidad por desnutrición en la primera infancia se redujo de 404 casos en 2022 a 160 en 2025. En el departamento de La Guajira, el impacto fue aún más notorio, pasando de 96 a 31 fallecimientos. «Entre el 2025, respecto al 2022, 244 niños no murieron en Colombia. Si hubieran sido las mismas condiciones del 2022, esos niños estarían en cajas, en tumbas», sentenció el jefe de Estado, atribuyendo el éxito a la implementación de los Equipos Básicos de Salud (EBS) en los territorios más excluidos.
Frente a las críticas de la oposición sobre el aumento en la contratación estatal, Petro fue tajante al calificar de «mentirosos» a quienes hablan de despilfarro. Explicó que el incremento en las nóminas municipales responde a la vinculación de personal sanitario y educadores dedicados al cuidado de la población vulnerable. «Eso no se llama derroche de dinero (…). Se nota por qué dejaban morir a tanta gente en Colombia», subrayó, enfatizando que el verdadero desequilibrio financiero se encuentra en «el bolsillo de los dueños de las EPS y sus amigos de la prensa», y no en el bienestar de la sociedad civil.