«Es la mujer en multitud la que tiene que jalonar una lucha, que es de toda la humanidad, una lucha por la vida»
Amanda Fuentes F.
Primicia Diario
En un acto simbólico en la Casa de Nariño, el presidente Gustavo Petro firmó este martes el decreto que oficializa la Política Exterior Feminista de Colombia y su Plan de Acción. Durante el evento, el mandatario resaltó el papel fundamental de la mujer en la defensa de la vida, especialmente en un contexto global marcado por conflictos bélicos, tensiones geopolíticas y la crisis climática.
Un nuevo paradigma diplomático
Para el jefe de Estado, esta iniciativa representa una apuesta por un «diálogo entre civilizaciones» que reconozca el poder creciente de la mujer en la diversidad humana. «Es la mujer en multitud la que tiene que jalonar una lucha, que es de toda la humanidad, una lucha por la vida», manifestó Petro, vinculando la política exterior con su visión de un mundo que priorice el cuidado de la existencia por encima de cualquier otro interés.
El mandatario explicó que la adopción de esta política refuerza un discurso alternativo frente a las visiones tradicionales de la diplomacia, tanto a nivel nacional como mundial. En su intervención, criticó la narrativa internacional predominante, a la cual calificó de «guerra» e «inhumana», señalando que esta lleva a desconocer la dignidad de las personas.
La igualdad de género como eje rector
La Política Exterior Feminista surge como un compromiso del Gobierno nacional para incorporar la igualdad de género como principio orientador de la acción internacional del Estado. Esta medida se alinea con el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026, «Colombia, Potencia Mundial de la Vida», el cual elevó a política de Estado la formulación e implementación de una estrategia exterior con enfoque de género.
Según las bases del Plan, Colombia impulsará una política exterior no solo feminista, sino también pacifista, participativa e interseccional. El objetivo es promover la igualdad de oportunidades y la participación de las mujeres en sus diversas expresiones, así como de las personas LGBTIQ+, en los escenarios internacionales.
El proceso de formulación de esta política fue liderado por el Ministerio de Relaciones Exteriores e incluyó una articulación interinstitucional, diálogos con organizaciones de mujeres y la sociedad civil, y la incorporación de estándares internacionales de derechos humanos, asegurando una base sólida y representativa para su implementación.