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La conexión criminal entre los casos Cubides y Ospina: EL TAXI DE LA MUERTE

La Fiscalía y el Gaula confirmaron que un taxi vinculado a «zonas de ocio del norte» conecta el asesinato del profesor Neill Cubides con el secuestro de Diana Ospina. Este vehículo operaba como una «trampa mortal» bajo un patrón criminal idéntico que permitía a la banda captar y atacar a sus víctimas.

 

 

Judicial

Primicia Diario

Las investigaciones adelantadas por la Fiscalía General de la Nación y el Gaula de la Policía han revelado un patrón criminal idéntico en dos casos que conmocionaron a la capital: el asesinato del profesor Neill Cubides y el secuestro de la psicóloga Diana Ospina. El elemento central de esta conexión es un vehículo de servicio público que servía como «trampa mortal» para captar a las víctimas en zonas de ocio del norte de la ciudad.

Modus Operandi 

Según el rastreo de cámaras de seguridad y testimonios de sobrevivientes, la organización utilizaba un taxi legalmente registrado para generar confianza.

Interceptación: Las víctimas eran abordadas en sectores como la Zona Rosa y la Calle 116.

El «Acompañante Oculto»: Una vez el pasajero abordaba, el conductor reducía la velocidad en puntos ciegos para permitir el ingreso de dos cómplices que permanecían escondidos o seguían el vehículo en una motocicleta.

Violencia Excesiva: A diferencia de otros casos de «paseo millonario», esta banda empleaba dosis letales de escopolamina y violencia física inmediata para obtener claves bancarias.

Tragedia del Profesor Neill Cubides

El caso del profesor Cubides fue el que encendió las alarmas de la «policía judicial». Tras desaparecer al tomar un taxi a la salida de un restaurante, su cuerpo fue hallado con signos de asfixia y una sobredosis de sustancias químicas. Los movimientos bancarios realizados desde su cuenta permitieron rastrear el vehículo hasta un parqueadero en el sur de Bogotá, donde se confirmó que el mismo taxi había sido reportado en el incidente de Diana Ospina.

El cabo suelto

En el caso de la psicóloga Diana Ospina, el uso del mismo vehículo fue clave para su identificación. Ospina fue retenida durante horas bajo amenazas de muerte mientras vaciaban sus cuentas. La «coincidencia técnica» de las placas y el GPS del taxi demostró que los victimarios formaban parte de una red articulada que operaba bajo una lógica de «rentabilidad criminal», turnándose el vehículo para cometer múltiples atracos en una sola noche.

Estado Judicial de la Investigación

A la fecha, las autoridades han capturado a tres integrantes de esta red, incluido el propietario del taxi, quien alegó inicialmente que el vehículo había sido «alquilado a terceros». Sin embargo, las pruebas de biología forense halladas en el tapete y las manijas del automotor vincularon directamente el ADN de las dos víctimas, consolidando una acusación por homicidio agravado, secuestro extorsivo y hurto calificado.

Luego de hallar rastro de ADN de las víctimas en el tapete y las manijas del taxi, las autoridades capturaron a tres implicados, incluyendo al propietario. Pese a que este alegó un supuesto «alquiler a terceros», la evidencia forense consolidó una acusación por homicidio agravado, secuestro extorsivo y hurto calificado.