Un libro para aplaudir como testimonio y descripción de lo que hemos soportado y para recomendar como guía de conocimientos a los futuros gobernantes.
El Porce
Eduardo Pizarro.Editó Debate en las 289 páginas de este libro todo es importante y valioso. El prólogo de Gustavo Duncan es impecable y, vuelto a revisar luego de que se termina la lectura del inmenso trabajo de Eduardo Pizarro, profesor emérito y antiguo embajador en Holanda, sirve para corroborar y crecer la magnitud del aporte analítico al entendimiento de la realidad nacional.
Pero para quienes hemos promovido la tesis de que en Colombia no existen disidencias sino ejércitos de traquetos encargados de proteger los sembrados de coca y las minas de oro, este libro nos confirma que no estábamos equivocados.
El los llama «los señores de la guerra» y explica los resultados de la equivocación de la paz total con la conformación de unos enclaves criminales donde el papel constitucional de las fuerzas armadas para garantizar el orden público interno quedó restringido.
Más aún, especifica la posibilidad de por qué en Colombia a los grupos armados ya no les interesa hacer la revolución sino tener poder sobre las vidas de las personas y comunidades. Y la respuesta es abrumadora: porque no estamos enfrentando un conflicto armado propiamente dicho sino una multiplicidad de violencias en donde la acumulación de rentas es el objetivo central de cada agrupación.
Así y todo, el libro guarda respeto y gloria a la capacidad del M 19 que dirigía su hermano Carlos Pizarro por haber entendido cuando había que dejar de hacer la guerra y también recae en el idealismo intelectual de ofrecer al próximo gobernante 10 propuestas que a su parecer permiten salir del atolladero donde hemos terminado.
Es un libro cargado de valores analíticos ,de escanografías acertadísimas de la realidad nacional y, sobre todo, de una sapiencia infinita sobre la paz y la guerra permitiendo no solo que el lector comprenda por qué fracasó la Paz Total, sino las verdaderas razones para que hayamos vivido estos últimos 50 años de la vida nacional hablando de paz, firmando acuerdos y sin vergüenza alguna, continuando con la maldita guerra.
Un libro para aplaudir como testimonio y descripción de lo que hemos soportado y para recomendar como guía de conocimientos a los futuros gobernantes.
