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Crónica de Gardeazabal: QUÉ QUEDARÁ DE NOSOTROS

«El personaje central pretende ser   un tímido recluta que no tiene más méritos que ser sobrino de un oficial mierdoso, que no hace la vuelta tras bambalinas para evitar que al hijo de su hermana lo lleven a la batalla». 

Gustavo Alvarez Gardeazábal

El Porce

Discutir sobre la Guerra de las Malvinas es un rito para que los argentinos puedan  condenar una vez más a los militares que dieron el golpe de estado y clasificarlos como  totalmente imbéciles en invadir las islas de mitad del Atlántico Sur sin anticipar la reacción de la Gran Bretaña para defender esos fríos territorios.

Ha sido también tema de algunas novelas reconocidas. Recuerdo la de Patricia Ratto y la habilidosa de Gamerro. El especialista empero parece ser Sacheri, quien en 2016 había ya ganado el Premio Alfaguara con LA NOCHE DE LA USINA .

Y para corroborarlo tiene dos novelas sobre el tema ,una titulada DEMASIADO LEJOS, que no he leído, pero que dicen trata el lio de las Malvinas con sus efectos colaterales dentro de la sociedad en la Argentina y esta, que construye flojamente como una novela tradicional de las batallas de tantas otras guerras, pero que adorna con elementos decimonónicos muy al estilo de los usados por Balzac para no dejar perder el interés al lector ante la monotonía que conlleva  la narración militar de una guerra.

Guerra que  a más de imposible y desdibujada, obliga a pensar que se trató de una estupidez mayúscula de los militares argentinos. Comienza por donde debe comenzar, por el llamamiento a las reservas  y termina donde deben concluir toda derrota. Empero construye un relato divertido en el entretanto .

El personaje central pretende ser   un tímido recluta que no tiene más méritos que ser sobrino de un oficial mierdoso, que no hace la vuelta tras bambalinas para evitar que al hijo de su hermana lo lleven a la batalla.

Empero ,como toda guerra narrada por quien no la vivió coge su propio  ritmo ,la novela termina sostenida en dos escenarios, el de la guerra militar entre británicos y argentinos y  el del enfrentamiento entre el tio del muchacho, el mayor Camargo, timorato y bandido,  y un teniente Quinteros, visionario, sensato y berraco. Hay entonces de todo en la novela.

Desde personificación de temperamentos diversos hasta rellenos boludos. Desde irresponsable distancia política sobre el tema, hasta descripción detallada de la estulticia militar de los gauchos. Se deja leer, pero ni entusiasma ni fastidia.