La cantante Daniela de Mari que con su voz equilibra la energía de las personas
Catherine Rodríguez
Informe Especial
Primicia
En forma exclusiva para el Diario Primicia, hablaron las sanadoras María Victoria Álvarez y Daniela de Mari, quienes nos explican técnicas novedosas al igual que ancestrales, para adquirir conocimiento, control de si mismo, evolución, desarrollo personal y especialmente reconexión espiritual con el poder superior, que guía nuestras vidas día a día.
María Victoria cuéntenos ¿cómo llegó a involucrarse en el mundo de las terapias alternativas?
Desde muy pequeña siempre tuve un llamado desde el otro lado del mundo que me hacia preguntar: ¿por qué estamos aquí? ¿cuál es nuestra misión? ¿de dónde venimos? ¿para dónde vamos? Y a partir de una experiencia muy traumática que viví de parálisis, estrés, tristeza, hiendo donde médicos por más de seis meses sin saber que me pasaba, fue entonces cuando conocí el Reiki
Pensando en que no era una terapia conocida, me entrene en esta área e hice una maestría y no solo empecé a enseñar Reiki, sino también a tratar a las personas. Desde ese instante no he parado de estudiar y profundizar sobre todos estos temas, por eso logré llegar a ser sacerdotisa celta.
¿Cuáles son las terapias alternativas en las que a profundizado?
Me he enfocado en cursos de poliedros, esencias florales, ángeles, renacimiento, meditación, métodos de respiración, manejo del dolor, Reiki unitario, cuencos de cuarzo, diapasones de órganos según la frecuencia de cada órgano del cuerpo para equilibrarlos y radiestesia entre otras. Con estas herramientas he logrado la sanación, concientización y reconexión de muchas personas.
¿De qué manera percibió usted el pasado 21 de Diciembre del 2012, día de la predicción Maya?
Un grupo de compañeros y yo, tuvimos la oportunidad de organizar un evento para este trascendental día de una manera muy especial, enfocándonos en la celebración de la vida por amor y en gratitud, es decir un renacer del ser y una reconciliación con la madre tierra.
Debido a tanta información sobre el 21 de Diciembre del 2012 que circulaba por la redes sociales y en los medios de comunicación, acerca de que la humanidad iba a ser invadida por los ovnis, una posible catástrofe que llevaría al fin del mundo entre tantas otras especulaciones, decidimos conectar a la gente hacia pensamientos positivos como el amor, la luz y una frecuencia alta a través de la respiración y la meditación, para así abrir canales de solidaridad con la humanidad por medio de la compasión.
Las sanadoras María Victoria Álvarez y Daniela De Mari.
Con base en sus relatos y experiencias ha logrado develar la pregunta: ¿quién es el ser humano?
Eso es algo que cada uno debe ir respondiendo desde su propia reconexión con su sabiduría, y por mi parte yo tengo mi respuesta. Todos somos rayos de luz provenientes del gran sol central de la galaxia, y lo que estamos haciendo mientras vivimos en la Tierra es regresar a ese lugar. El ejemplo que yo siempre planteo, es que nadie extraña algo que no conoce, y cuando empezamos a extrañar un mundo pacífico, tranquilo, lleno de amor y equilibrado, es porque existe en alguna parte.
¿De que manera el ser humano se da cuenta de su evolución integral?
Nosotros somos eternos, no el cuerpo pero sí el espíritu, al ser seres divinos teniendo vivencias humanas. Solo mediante la experiencia que vivimos en la tierra, tenemos la capacidad de conocer y diferenciar las cosas. Lastimosamente escogimos aprender de esa manera, solo sabemos que algo es malo cuando hemos vivido lo bueno, es la única forma de valorar nuestra existencia. Por esta razón, el hombre está en constante evolución, debido a su capacidad de decisión propia, logrando conectarse con dimensiones más altas de conocimiento.
María Victoria podría explicarnos ¿cuáles son las dimensiones de evolución y conciencia del ser humano?
La primera dimensión es la de sobrevivencia, son aquellas personas que se enfocan en si mismas, la segunda dimensión es el instinto, lo material y terrenal, mientras la tercera dimensión son las emociones básicas desde el miedo y la ira hasta la alegría, finalmente la cuarta dimensión son las emociones altas como el amor, la unión, la música y la armonía, pero nos falta 1000 a 2000 años para estar completamente en esa dimensión, y ser conscientes que nuestro corazón es el puente entre nuestras emociones y la razón.
Precisamente la artista y sanadora Daniela de Mari, quien nos acompaña en esta entrevista realizó un gran aporte en el evento que realizamos el año pasado, cuya finalidad era la reconexión de la consciencia y el espíritu, a través de la armonía de la música. Daniela con el extraordinario don de su voz es un verdadero canal que ayuda al desbloqueo energético de las personas.
Daniela ¿Cuál fue su aporte como artista en la celebración del 21 de Diciembre del 2012?
Para mi la mayor contribución en este día tan especial para la humanidad, fue haber podido transmitir a través de la voz un mensaje de reconciliación y renacer del ser, porque la música es la herramienta más pura para conectarse con Dios. La música está en todos lados, somos música, nuestro cuerpo es música porque todo es vibración: la voz, la respiración, el latido del corazón, las células en constante movimiento. El universo, está formado por el sonido, debido a que todo empieza desde la vibración, el viento, el agua, el fuego cuando quema, y los elementos de la naturaleza, todos son música.
¿Como cantar a transformado su vida?
Desde siempre cantar ha transformado mi vida, el cantar es como estar en una constante oración, en los momentos que canto, me estoy olvidando de todo y estoy viviendo el presente absoluto, una meditación directa con Dios, y eso cambia mi vida. Durante el acto de cantar estoy en plenitud y felicidad infinita, no me puedo ver haciendo otra cosa. Descubrí que esta misión que vine hacer en la tierra, no solamente es para hacerme feliz a mi misma, sino también para hacer feliz a la gente que ha recibido mi canto, eso para mí es lo más importante, y lo primordial ayudar a las personas a integrar su cuerpo, emociones, mente y espíritu a través de notas musicales sagradas que limpian y vivifican la energía saneándolas grandemente.

