Opinión

MONEY Y CORRUPCIÓN PULPITA.

COLUMNISTA ROMERO

 Jeisson Romero Infante

Columnista

@Jei_Infante

Últimamente se ha hecho parte del paisaje que cada semana se destape un escándalo de corrupción al interior de la Policía Nacional. Al iniciar el año se conocieron unos audios en donde se escuchan a varios uniformados, entre ellos, al coronel Otaín Rodríguez quien es el comandante de la Policía de Tránsito de Cundinamarca comentando que dicha Dirección de Tránsito y Transporte es un negocio en el que la “Money está pulpita”. Tampoco deja de llamar la atención que nuevamente el nombre del Director de la Policía Nacional vuelva a ser escuchado, esta vez, se oye en las grabaciones, el caso de un coronel Saulo López quién en una oportunidad multó a un oficial amigo del general Palomino y, como el coronel era muy “correcto” lo mandaron de vacaciones, luego al Vichada y después “al llamamiento”.

 A la siguiente semana de esa denuncia nos levantamos con que al interior de la Policía Nacional funciona un “negocio de destituidos” el cual con el apoyo de policías, abogados y funcionarios judiciales, se encargan de reintegrar a funcionarios de la policía que fueron destituidos por cometer delitos graves y con una indemnización nada despreciable.

Lamentablemente vivimos en un país en el que este tipo de casos de corrupción pasan desapercibidos o, en el mejor de los casos, sólo son noticia por un día. Vivimos en un país en donde es mucho más fácil armar un zaperoco en redes sociales porque a la miss Colombia no le dieron la corona, que “nos la robaron” como si eso sí fuera de todos nosotros pero no así el dinero que de las arcas del Estado nos están sacando estas “manzanas podridas” al interior de la Policía, y del gobierno.

Da vergüenza que para la gran mayoría tenga más importancia el que James no juegue o que nos “hayan robado la corona” que la problemática de La Guajira, la corrupción en la Policía o el mismo debate del plebiscito con el que muy pronto estaremos refrendado o no lo negociado en La Habana y, ni qué decir de la venta de Isagén; pero acá se acuestan con una noticia y se levantan a acosar a un actor que porque dejó a su novia que superó un cáncer.

Tal parece que para la inmensa mayoría vale más vivir la vida de alguien de la farándula que vivir esta realidad hastiante, este realismo mágico que es nuestro diario vivir. Da igual, dentro de poco comienza nuevamente el fútbol colombiano y todo quedará en el pasado, pero no nos preguntaremos por qué el IVA del perro caliente y la gaseosa subió del 16% al 19% y el salario mínimo subió muy por debajo del alza real de los productos de la canasta familiar mientras que para el ministro de hacienda no le parece que los sueldos de los congresistas bajen. El país del Sagrado Corazón.

Y usted ¿si sabe en qué país vive o se perdió el capítulo de Bailando con las Estrellas?