Opinión, TOP

VANDALISMO Y PROBLEMAS EN TRANSMILENIO

PARABSí , no hay derecho para las acciones vandálicas pero tampoco que se preste un pésimo servicio y caro.

 

Jorge Enrique Giraldo Acevedo
Especial
Definitivamente y en forma categórica podemos decir que  la mayoría de personas que habitamos la capital colombiana condenamos con vehemencia los actos de destrucción contra Transmilenio  y obviamente  no estamos de acuerdo con las acciones vandálicas en contra del sistema de transporte masivo de Bogotá,  realizado por una minoría de individuos, pero también debemos aceptar que el sistema de transporte masivo de Bogotá tiene un ranking de problemas cuyas solución debe ser inmediata.
Es demasiado claro que el principal problema es que se desbordó en forma grave debido a que superó las previsiones o límites; entonces, primero que todo se requiere aumentar la flota de articulados, troncales y la frecuencia de rutas.
La congestión en el servicio  provoca  incomodidad para los usuarios y toda clase de acciones delictivas.
Para la inseguridad y otros hechos delictivos, la única manera de enfrentarlos o disminuirlos es con más acción preventiva por parte de miembros de la Policía Nacional, con vigilancia a cargo de funcionarios de la empresa del transporte masivo y también la colaboración de la ciudadanía.
Los frecuentes usuarios del sistema recordamos los primeros meses del funcionamiento de este servicio que era sin graves congestiones, sin saturación de publicidad en los articulados, sin vendedores ambulantes y cantantes, sin delincuentes y mucho menos sin la presencia de degenerados.
Efectivamente hace 15 años el servicio de transporte bogotano,  a través de Trasmilenio,  era aceptable pero nunca ha sido excelente y mucho menos óptimo.
Hoy la congestión en los articulados es frecuente, similar a la de las cárceles colombianas y los sistemas de salud a través de las E P S; Transmilenio   en las llamadas horas pico es un completo caos; en los vehículos aparece toda clase de avisos, o sea, hay contaminación visual; los vendedores ambulantes y cantantes hasta pelean entre ellos y los usuarios del servicio para lograr sus objetivos; existen hechos de robo en todas las modalidades y hasta violaciones y agresiones a mujeres han protagonizado cientos de depravados.
Más aún podemos aseverar sobre los problemas de Transmilenio en Bogotá que la situación es cada día peor debido a que si el servicio no se presta eficientemente  obliga a las personas a protestar.
Sí , no hay derecho para las acciones vandálicas pero tampoco que se preste un pésimo servicio y caro.