El consumo de marihuana en Bogotá se realiza masivamente.
Javier Sánchez
La capital colombiana se ha convertido en un escenario donde el consumo de marihuana en plena vía pública parece haberse normalizado, generando preocupación entre ciudadanos y autoridades. Un reciente informe detalla cómo la presencia y el consumo de la hierba se han extendido por diversos puntos de la ciudad, transformando parques, calles y plazas en improvisados fumaderos.
El olor característico de la marihuana se percibe con frecuencia en el ambiente. Testimonios de residentes y transeúntes señalan cómo es habitual presenciar a personas consumiendo la sustancia a cualquier hora del día, a menudo sin ningún tipo de restricción o intervención por parte de las autoridades.
Puntos Críticos
Varias zonas de Bogotá como focos principales de este fenómeno:
Lugares como el Parque Simón Bolívar, el Parque de la 93, Parque de Lourdes y otros parques de menor tamaño son señalados como espacios donde el consumo es particularmente visible.
Zonas cercanas a centros educativos se han convertido en puntos de encuentro para el consumo, tanto por estudiantes como por personas ajenas a las instituciones.
Calles del centro de la ciudad, andenes y plazas públicas son también escenarios frecuentes de consumo.
Incluso en áreas destinadas principalmente a vivienda, los residentes reportan un aumento del consumo en parques de barrio y zonas comunes.
Cifras
Aunque la percepción de un aumento en el consumo público es generalizada, obtener cifras exactas y actualizadas sobre esta problemática específica resulta complejo.
Operan varias bandas y organizaciones que controlan diferentes eslabones de la cadena del narcotráfico de marihuana en Bogotá, desde el transporte y almacenamiento hasta la distribución y venta al menudeo.
La venta y consumo en la vía pública, como se describe en la nota anterior, está directamente ligada a las redes de microtráfico que operan en las diferentes localidades de la ciudad.
Las autoridades realizan operativos constantes contra estas bandas. Ejemplos recientes incluyen la desarticulación de «Los Troya» en abril de 2025, señalada como la principal abastecedora de marihuana en Bogotá, y la captura de individuos con grandes cantidades de la sustancia.
Los decomisos de marihuana se pueden medir en toneladas.
Algunas de estas bandas pueden tener vínculos con organizaciones criminales más grandes, incluso con presencia en otras regiones del país para el suministro de la marihuana.
La competencia entre estas bandas por el control de zonas de venta y rutas de distribución genera violencia y homicidios en la ciudad. Se estima que una parte significativa de los homicidios en Bogotá están vinculados a estas disputas por el mercado de drogas.
La marihuana que se comercializa en Bogotá proviene de diversas regiones del país, como se evidencia en las incautaciones de grandes cargamentos que intentan ingresar a la capital.