El presidente Petro y el ministro de Salud, Jaramillo, inician la vacunación masiva en Colombia
Hasta la fecha, en Colombia, se han inmunizado 542.363 personas en los 32 departamentos del país, incluyendo áreas vulnerables y expuestas, con corte al 20 de abril, domingo santo. El presidente Gustavo Petro informó que, en total, se han distribuido 3.710.510 vacunas en estas regiones, destacando el esfuerzo del gobierno para ampliar la cobertura y proteger a la población contra esta enfermedad mortal.
Durante la inauguración de la jornada de vacunación para funcionarios de la Presidencia, Petro subrayó la importancia de la prevención y la rol que desempeñan las instituciones públicas en esta estrategia. Recomendó a los viajeros que planeen desplazarse a zonas de riesgo aplicar la vacuna con suficiente antelación, pues los efectos protectores de la inmunización requieren al menos 10 días para hacerse efectivos. Además, anunció la apertura de cerca de 3.000 puntos de vacunación en todo el país, comenzando por la Secretaría General de la Presidencia, sirviendo como ejemplo para la población.
El mandatario enfatizó que las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional deben estar completamente inmunizadas, considerando su exposición y la necesidad de garantizar la protección de quienes protegen la seguridad del país. Igualmente, hizo un llamado a los docentes, quienes por su labor en zonas rurales y en contacto con comunidades vulnerables, también deben vacunarse para reducir el riesgo de contagio y mortalidad.
El presidente advirtió que el cambio climático está agravando la situación, ya que fenómenos meteorológicos extremos, como huracanes y olas de calor o frío, favorecen la expansión del mosquito transmisor a zonas antes no afectadas, incluyendo áreas templadas y elevadas. La presencia del vector en estos nuevos territorios incrementa el riesgo de brotes de fiebre amarilla.
No obstante, Petro expresó confianza en la existencia de la vacuna, la cual está disponible y puede ser producida localmente si fuera necesario. Subrayó que, si se vacuna rápidamente a la población y se logra inmunizar en regiones nuevas antes de que el mosquito se adapte, Colombia puede controlar y reducir significativamente la incidencia de la enfermedad.