Miguel Uribe Turbay, senador de la República
Colombia permanece en vilo ante el delicado estado de salud del senador Miguel Uribe Turbay, quien continúa su lucha por la vida tras el atentado que sufrió. Su condición ha sido reportada como de «máxima gravedad», una situación crítica derivada de un edema cerebral persistente y un sangrado intracraneal de difícil control, consecuencias directas de los impactos de bala recibidos.
El edema cerebral, una inflamación del cerebro dentro de la rigidez del cráneo, genera un peligroso aumento de la presión intracraneal. Esta compresión compromete directamente el flujo sanguíneo y el suministro de oxígeno a las células vitales, pudiendo provocar daños irreversibles e incluso la herniación cerebral, una complicación a menudo fatal.
La combinación de esta hinchazón cerebral con un sangrado interno que los médicos encuentran complejo de manejar crea un panorama médico sumamente inestable. El pronóstico, en estos casos, es calificado como reservado, lo que indica que la evolución de su estado es incierta y que el riesgo de complicaciones severas o un desenlace fatal permanece elevado. La esperanza se mantiene en los pequeños indicios de mejoría reportados, mientras el país sigue atento a cada parte médico.
