Trabajadores y trabajadoras que no reciben salario también caben en la consulta popular
La consulta popular es para apoyar a todo el pueblo trabajador de Colombia, hombres, mujeres, jóvenes y viejos, que somos trabajadores, porque yo me considero trabajador. No es solo el trabajador asalariado, la trabajadora que recibe un salario, claro que sí, son la mitad más o menos del pueblo trabajador de Colombia, sino también para el trabajador y la trabajadora que no reciben salario,dijo el presidente Petro en la entrega de títulos de tierras a los nativos de la Sierra Nevada de Santa Marta.
«Esclavistas, explotadores, señores del feudo, dueños de siervos y de esclavos que en Colombia no van a encontrar a nadie, porque en Colombia toda la sociedad, cada persona ha decidido ser libre desde los tiempos de Bolívar, desde los tiempos del caribeño Benkos Biohó, que venía del África, desde los tiempos de las y los emancipadores, porque la fundación de Colombia es un momento de libertad y emancipación», dijo el presidente Petro».
«La Policía y el Ejército tienen orden de no voltear sus fusiles contra el pueblo, mientras no haya violencia, y sin violencia conquistaremos nuestros derechos colectivos, que ya están escritos en la Constitución, como la consulta popular, pero que no se ejercen porque los esclavistas le han mamado gallo a la Constitución de Colombia».
«Los indígenas, en general, no reciben salario, pero trabajan. Llevan el alimento a su comunidad, levantan las casas de acuerdo a su arquitectura y, sobre todo, en función de la humanidad y de la vida, cuidan el agua, cuidan la tierra. ¿Qué más trabajo que ese, de hombres y de mujeres?»
«Ningún patrón podrá decir que despide a un trabajador por ir a la defensa de sus propios derechos, porque violará la ley».
«El territorio ancestral de hace miles de años que le gritó a la humanidad toda que la vida es lo más importante y no la codicia, que la vida es el centro energético de todo el universo, no solamente del planeta Tierra. Y quienes tenemos el portento de poseer un cerebro como el nuestro, el cerebro humano, nos toca ser los cuidadores, las cuidadoras de esa joya del universo que es el pensamiento humano y que tiene un centro aquí, en la Sierra Nevada de Santa Marta».