Reconocimiento a la mujer colombiana
Primicia Diario
Laboral
El sistema de seguridad social en Colombia se prepara para una transformación sin precedentes. A partir del 1 de enero de 2026, se materializará un cambio de paradigma en el régimen de prima media, orientado a corregir las disparidades de género que han marcado el acceso a la jubilación durante décadas.
Justicia social
Esta transición no es un fenómeno espontáneo, sino la respuesta institucional a un mandato de la Corte Constitucional. Mediante la Sentencia C-197 de 2023, el alto tribunal reconoció que exigir el mismo tiempo de cotización a hombres y mujeres resultaba discriminatorio, dadas las barreras estructurales que ellas enfrentan. Este espíritu fue ratificado por la Ley 2381 de 2024, la cual establece que la reducción de semanas es, en palabras de la Presidencia de la República, «un reconocimiento a la ausencia de derechos que han padecido las mujeres en años anteriores».
De 1.300 a 1.000 semanas
La arquitectura de este cambio se basa en una disminución paulatina y controlada. El estándar actual, que exige 1.300 semanas, comenzará a ceder terreno en el primer amanecer de 2026. Durante ese año, el requisito descenderá a 1.250 semanas, continuando con un ritmo de reducción de 25 semanas anuales. Así, para el año 2027 se requerirán 1.225 semanas y para 2028 serán 1.200, en un proceso que culminará en el año 2036, cuando el requisito se estabilice en las 1.000 semanas de cotización.
Maternidad en la historia laboral
Complementando la reducción general, el sistema introduce el concepto del «Bono Pensional por Hijo». Esta medida permite a las madres descontar 50 semanas de cotización por cada hijo, ya sea nacido o adoptado, con un tope máximo de tres descendientes. Según precisan fuentes oficiales de Colpensiones, este beneficio actúa como un salvavidas para aquellas mujeres que, al cumplir la edad de 57 años, aún no alcanzan el umbral mínimo exigido por la ley.
La voz de la experiencia
Expertos del sector y líderes de la administración pública enfatizan que el éxito de este beneficio depende de la diligencia ciudadana. La premisa es clara: «Es fundamental que las trabajadoras verifiquen si tienen inconsistencias en sus aportes antes de solicitar el beneficio», advierten analistas del sector pensional.
Por su parte, el presidente de Colpensiones, Jaime Dussán, ha subrayado que la entidad se encuentra en un proceso de modernización, afirmando que «la tarea posterior será actualizarles su historia laboral y decirles cuánto han ahorrado para que se pongan al día y puedan cumplir con todos los requisitos».
Finalmente, es imperativo recordar que las mujeres que deseen acogerse a este modelo bajo el nuevo sistema público tienen una ventana de oportunidad crítica: hasta el 16 de julio de 2026, aquellas con al menos 750 semanas cotizadas y 47 años de edad podrán efectuar su traslado, asegurando así su transición hacia este nuevo escenario de protección social.
El presidente de Colpensiones, Jaime Dussán, es quien ha impulsado el reconocimiento a la mujer colombiana.